El ladrón no contaba con esto: un reloj inteligente lo delató y cayó con un botín millonario
Un delincuente creyó que podía escapar, pero un reloj inteligente lo delató. La Policía lo atrapó con más de 30 celulares robados en un recital de La Renga. ¿Qué pasará ahora?
La tecnología se convirtió en el peor enemigo de un delincuente que intentó escapar tras robar decenas de celulares en el recital de La Renga. Gracias al rastreo GPS de una víctima, la Policía de Jujuy logró detenerlo y secuestrarle más de 30 dispositivos.
Todo ocurrió en la madrugada del domingo, cuando un espectador que acababa de salir del show denunció que le habían robado su teléfono en medio de la multitud. Lo que no sabía el ladrón es que la víctima tenía sincronizado su reloj inteligente, lo que permitía seguir la ubicación del aparato en tiempo real.
Con ese dato, efectivos de la Seccional N° 49 iniciaron un rastreo digital que los guió hasta la zona de Pasaje 144, en inmediaciones de la calle Sáenz Peña. Al llegar, divisaron a una pareja que salía apresuradamente de una vivienda. Fue entonces cuando pidieron al damnificado que activara una señal sonora desde su reloj: el teléfono comenzó a sonar en el bolsillo del sospechoso.
¿Qué pasó cuando se vio descubierto?
Al verse acorralado, el individuo reaccionó con violencia. Golpeó a los uniformados, forcejeó y derribó a uno de ellos, que sufrió lesiones en el brazo, la muñeca y la rodilla derecha. Luego intentó huir a pie, pero la Policía lo persiguió y logró reducirlo a pocos metros.
Durante la fuga, arrojó una mochila que llevaba en la espalda. Al ser abierta, los investigadores encontraron más de 30 teléfonos celulares de distintas marcas y modelos, presuntamente robados a otros asistentes del recital.
La mujer que lo acompañaba logró escapar y es intensamente buscada.
¿Habrá más detenidos?
El caso quedó en manos del Fiscal de Turno, quien ordenó que todas las pruebas sean trasladadas a la División Robo y Hurto de la Brigada de Investigaciones Capital. Allí se investiga si existe una red organizada de punguistas que aprovechan los recitales para operar.