El ladrón que se escondió bajo una cama y terminó con 5 años de prisión
¿Qué pasó con el ladrón que se escondió bajo una cama? El detalle insólito que lo delató y la condena que recibió.
Un hombre de 21 años fue condenado a cinco años de prisión por asaltar a un adolescente con un arma blanca en Rawson. El delincuente fue atrapado tras esconderse debajo de una cama, pero el celular robado lo delató.
Pedro Fabricio Luna Calderón reconoció su participación en el violento robo ocurrido el 24 de julio, alrededor de las 13.20, en inmediaciones del barrio Franklin. La víctima, un chico de 17 años, había bajado del colectivo en la esquina de Hipólito Yrigoyen y José María Paz y caminaba hacia su casa.
Según la investigación, un hombre vestido de oscuro, que estaba sentado en la zona, se le acercó y le apoyó un elemento punzante en el cuello. Con esa amenaza, le sacó un teléfono celular Samsung que llevaba entre sus prendas y escapó corriendo por José María Paz, doblando después por Florencio Varela.
La víctima salió a perseguirlo y pidió ayuda a los gritos, mientras el sospechoso intentaba alejarse.
La captura que tuvo un detalle insólito
La huida fue vista por efectivos policiales que estaban en la zona por una medida judicial. Al ver al sospechoso siendo perseguido, comenzaron a seguirlo. El hombre entró a una vivienda y trató de refugiarse en otra casa cercana, pero finalmente lo encontraron escondido debajo de una cama.
Aunque no llevaba el teléfono encima, los policías lo recuperaron de una manera particular: el celular empezó a sonar dentro de un tacho de basura en el fondo de la vivienda. Además, secuestraron una punta de hierro soldada a otro hierro, que habría sido el arma usada para amenazar al adolescente.
El procedimiento tuvo momentos de tensión cuando familiares del detenido se acercaron al lugar. Según consta en la investigación, lanzaron piedras hacia el móvil policial, por lo que los efectivos decidieron trasladar la intervención a la Subcomisaría Ansilta para proteger al personal y al propio detenido.
Con la intervención de la Fiscalía, las partes llegaron a un acuerdo y el caso se resolvió mediante un juicio abreviado. Luna Calderón reconoció su participación y fue condenado a cinco años de prisión de cumplimiento efectivo por el delito de robo agravado por el uso de arma blanca.