El legado de Favaloro vive en Jujuy: René Boggione revela la enseñanza que marcó su carrera
¿Qué enseñanza de Favaloro marcó para siempre a René Boggione? El cirujano jujeño revela la anécdota de Navidad que define su vocación y el lema que guía su trabajo.
René Boggione, discípulo del célebre cirujano René Favaloro, sostiene que cada gesto y cada forma de trabajar que aplica hoy son un legado directo de su mentor. En una entrevista exclusiva, el especialista tucumano radicado en Jujuy repasó los momentos que definieron su vocación y dejó una frase que resume su filosofía: “El paciente es lo primero”.
Con una trayectoria que lo llevó a ser vicepresidente de la Sociedad Argentina de Cardiología, Boggione no duda en afirmar que su práctica diaria está impregnada de las enseñanzas de Favaloro. “Todo lo que yo hago ahora es herencia de él. Los gestos y las formas de trabajar están inspirados absolutamente en él, todo”, aseguró en diálogo con TodoJujuy.
La anécdota de Navidad que revela su entrega
Boggione recuerda una escena que quedó grabada a fuego: una Navidad en la que Favaloro tuvo que operar y le explicaba a su esposa por teléfono: “Ya sé que tenemos invitados, pero tengo que operar, tengo que quedarme acá. Vos ves cómo hacemos”. Esa disponibilidad absoluta, según el cirujano, trascendía el quirófano y marcó su propia concepción de la profesión.
El camino hacia esa formación no fue casual. Nacido en Tucumán, Boggione estudió medicina allí y luego se mudó a Buenos Aires para especializarse. Tras una rotación en el Sanatorio Mitre, encontró en el equipo de Favaloro la estructura que buscaba: “Quería una formación más sólida en cirugía cardiovascular”, recordó.
“Un tren: o te subís o lo dejás pasar”
Aquellos años, describió, fueron de una intensidad feroz. Una frase circulaba entre los cirujanos para retratar el ritmo: “Es un tren: o te subís o lo dejás pasar”. Favaloro, incluso cuando delegaba tareas, seguía participando en los procedimientos, algo que Boggione valora como parte de una convivencia que fue mucho más que capacitación.
Para el especialista, la cirugía cardiovascular es un trabajo en equipo. “Hace mucho tiempo que no es el ‘yo’, es el ‘nosotros’”, enfatizó, destacando el rol de cirujanos, anestesistas, instrumentadores y todo el personal que acompaña el postoperatorio.
Entre la vida y la muerte
Consultado sobre cómo afecta convivir con situaciones límite, Boggione fue contundente: “No es que te volvés más frío. Te volvés más práctico”. Esa practicidad, explicó, es necesaria para tomar decisiones complejas: “Sabés que tenés que ayudar, tenés que definir, tenés que involucrarte para poder tomar la mejor decisión posible en ese momento”.
Su carrera en Jujuy, donde impulsó el Distrito local de la Sociedad Argentina de Cardiología, no habría sido posible sin el apoyo de su familia. “Si no fuera por tu familia, nada es posible”, expresó, recordando los cumpleaños y eventos a los que llegó tarde por las exigencias del trabajo.
Décadas después, la huella de Favaloro sigue intacta: “Todo lo que hago es herencia de él”, concluyó Boggione, sintetizando una vida dedicada a la medicina.