El legado que se siembra: el PAIPPA celebra 30 años formando nuevas generaciones de productores
A 30 años de su creación, el PAIPPA rescata las historias de los productores que forjaron el modelo y que hoy transmiten sus saberes a las nuevas generaciones. ¿Qué legado están construyendo?
El Instituto PAIPPA se alista para festejar sus tres décadas de vida, y en el camino rescata las historias de quienes construyeron ese modelo desde el inicio. La transmisión del conocimiento a los más jóvenes se convirtió en el eje de los festejos.
Creado en septiembre de 1996 por decisión del gobernador Gildo Insfrán, el Instituto Provincial de Acción Integral para el Pequeño Productor Agropecuario (PAIPPA) fue pensado para transformar la realidad de las familias rurales de Formosa. Hoy, a 30 años de su nacimiento, el equipo del instituto recorre el territorio para visibilizar a los protagonistas de esta historia.
Una productora que es parte de la historia
En la colonia rural Toro Paso, jurisdicción de Laguna Naineck, la casa de Verónica Hermosa fue el escenario elegido para compartir experiencias. La licenciada Laura Maza, responsable del Área Social del PAIPPA, destacó el trabajo articulado con asociaciones civiles y cooperativas que integran los programas del instituto.
“Vamos a visibilizar a los productores que son parte de la historia del PAIPPA y que continúan formando a las nuevas generaciones para dar continuidad al modelo”, adelantó Maza sobre los festejos por el aniversario.
Y puso como ejemplo a Hermosa, a quien describió como “una de las fundadoras de la Feria Franca del PAIPPA en el año 2003 y una productora que logró una notable diversificación”.
La funcionaria resaltó su perfil integral: “participa activamente de los remates de pequeños productores, realiza agregado de valor a los frutos de su chacra y comercializa sus productos en las ferias de la ciudad de Formosa como en la de Laguna Naineck”.
Acompañamiento técnico y asistencia directa en las colonias
Mirko Gómez, promotor del Instituto PAIPPA en la zona de Laguna Naineck, contó cómo es el día a día en el terreno. “El rol fundamental es visitar, asistir y estar atentos a todo lo que el pequeño productor necesita. Orientarlos en cada nuevo emprendimiento que van a desarrollar en sus chacras; para eso estamos en el territorio”, afirmó.
El trabajo técnico se extiende por varias colonias: San Martín, Ceibo Trece, La Picada, Paso Barboza, Palomar, Isla Puén, Isla Alta, entre otras. Un Estado presente que acompaña a las familias paipperas y que se prepara para celebrar tres décadas de una política de inclusión y justicia social pensada por y para los productores formoseños.