El libro que desafía a la Justicia: presentan en Ushuaia una mirada integral sobre los derechos de las mujeres
¿La Justicia está realmente preparada para proteger a las mujeres? En Ushuaia, una presentación de libro destapó un debate incómodo sobre los derechos que siguen en deuda.
La Escuela Judicial “María Angélica Barreda” se convirtió en el escenario de un debate que promete incomodar a más de uno: ¿están los jueces preparados para ver a la persona detrás del expediente? La presentación del libro “Superando desafíos: Un abordaje integral sobre la mujer en clave de derechos humanos”, de la Dra. Úrsula Basset, puso sobre la mesa las grietas del sistema.
Organizada por la propia Escuela Judicial y la Fundación Konrad Adenauer Stiftung (KAS) en Argentina, la jornada reunió a referentes del ámbito jurídico fueguino. La presidenta del Superior Tribunal de Justicia, Dra. María del Carmen Battaini, fue la encargada de abrir el juego con un mensaje directo: los avances normativos no alcanzan si no llegan a la vida real.
La brecha entre la ley y la calle
Battaini no se guardó nada: “Declarativamente o formalmente hemos avanzado mucho. El desafío central es llevarlo a la realidad”, soltó ante un auditorio atento. La funcionaria remarcó que el Poder Judicial viene trabajando en programas y capacitaciones, pero admitió que la evolución institucional es una carrera contra reloj para responder a las demandas de la comunidad.
La obra de Basset no se queda en el diagnóstico. Según explicó la propia autora, busca abordar las problemáticas, analizar sus consecuencias y proponer respuestas concretas en un contexto que cambia a toda velocidad. La vulnerabilidad, ese concepto que muchas veces queda en el papel, fue el hilo conductor de su exposición.
El Derecho con rostro humano
“El Derecho tiene como centro a la persona humana que golpea la puerta. Es donde empieza y donde termina el Derecho; cuando no es así, no funciona, porque el Derecho es algo de la persona, sirve a la persona y es para la persona”, afirmó Basset durante su conferencia magistral.
La especialista fue tajante al advertir sobre el peligro de encasillar a las personas en categorías abstractas. Si bien los tratados internacionales ofrecen herramientas valiosas para identificar vulnerabilidades, reducir a alguien a una etiqueta puede terminar siendo contraproducente. Lo que importa, dijo, es entender cada caso en su complejidad.
El encuentro cerró con una reflexión colectiva sobre el rol de los operadores judiciales: convertir los avances jurídicos en respuestas efectivas para quienes más lo necesitan. Un desafío que, según los presentes, recién empieza.