El límite de 150 dólares que tiene a los comerciantes de Aguas Blancas al borde del cierre
150 dólares por persona, paquetes de hasta 10 kilos y adiós a las bolsas de harina de 50 kg: el nuevo cepo de ARCA en la frontera con Bermejo tiene a los comerciantes de Aguas Blancas contra las cuerdas.
Los comerciantes de Aguas Blancas advierten que el nuevo esquema de control fronterizo que aplica la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) puede terminar de sepultar a los pocos negocios que siguen abiertos en la localidad del norte salteño, frente a la boliviana Bermejo.
La presidenta de la Cámara de Comercio local, Lucila Vela, fue la encargada de ponerle voz al malestar. En diálogo con Somos la Mañana fue tajante: "Estamos muy mal. La frontera depende mucho del tipo de cambio y en estos momentos no es favorable. Esta medida nos va a matar".
El tope que complica todo
Entre los puntos más cuestionados de la resolución aparece el límite de consumo y valor diario: apenas 150 dólares por persona, unos 240 mil pesos argentinos. Para los referentes del sector, esa cifra es insuficiente para sostener la dinámica comercial de una zona que vive del cruce diario.
El problema no termina ahí. La normativa también prohíbe el traslado de granos como trigo, soja y maíz, limita los paquetes a un máximo de 10 kilos —lo que deja afuera las bolsas de harina de 50 kg o de azúcar de 25 kg—, restringe el transporte de combustible en recipientes particulares y establece que los carritos solo pueden pasar una vez por semana por comprador. El resultado, según los comerciantes, son filas interminables y un caos creciente en los pasos formales.
El efecto dominó con Bolivia
Vela anticipó además que la Aduana del país vecino tomará el nuevo tope como referencia y endurecerá sus propios controles. "La aduana boliviana se va a agarrar de eso y van a decir 'ustedes pueden pasar 150 dólares, nada más', entonces la gente no va a venir", explicó.
Y graficó el impacto cotidiano: "Aguas Blancas es un caos. Un kiosko no puede perder toda la mañana para pasar y comprar apenas 150 dólares".
La dirigente remarcó que gran parte de los locales dedicados a artículos del hogar ya bajaron las persianas y se fueron. Los que resisten son, en su mayoría, frentistas propietarios de sus inmuebles.
Cumbre de cámaras del norte
Con el respaldo de autoridades locales como el interventor Adrián Zigarán, los referentes comerciales de la región preparan una cumbre junto a las Cámaras de Comercio de La Quiaca y Salvador Mazza. El objetivo es doble: exigir una revisión urgente de la medida y poner sobre la mesa alternativas como un régimen de microexportación digital fronteriza que evite la quiebra total del comercio norteño.
La tensión entre las economías de frontera y las regulaciones nacionales suma así un nuevo capítulo, con los vecinos del norte provincial pendientes de una definición que puede marcar el futuro inmediato de la actividad.