El límite que puso Carlos Quintriqueo para cualquier acuerdo electoral en Neuquén
En sus recorridas por el interior neuquino vio cierres de comercios, crianceros en apuros y programas estatales que desaparecieron. Ahora Carlos Quintriqueo apunta contra las políticas nacionales y marca un límite que podría condicionar cualquier alianza electoral.
El secretario general de ATE y la CTA Neuquén, Carlos Quintriqueo, salió a mostrar las cartas de Más por Neuquén de cara al próximo proceso electoral. En diálogo con LU5 AM600, el dirigente trazó los ejes de un armado que busca expandirse en toda la provincia, con candidatos propios donde el espacio tenga desarrollo y acuerdos donde haga falta para pelear intendencias y bancas en los concejos deliberantes.
El espacio dio sus primeros pasos en una elección nacional con postulantes al Senado y Diputados, comicios en los que superó el 8% de los votos. Ese resultado, según Quintriqueo, funciona como base para la etapa que viene, con un objetivo claro: ampliar la presencia territorial más allá de la capital y la Confluencia.
“El espacio viene trabajando en distintas localidades del interior”, aseguró, y planteó que uno de los desafíos centrales es evitar que las decisiones políticas se tomen únicamente desde la mirada de la capital.
El guiño al MPN y el factor Sobisch
Una parte importante de la estrategia apunta a la militancia del Movimiento Popular Neuquino. Más por Neuquén busca sumar dirigentes y afiliados sin exigirles que abandonen su identidad partidaria. “El objetivo no es construir una estructura basada solamente en afiliaciones, sino una fuerza capaz de contener distintos sectores bajo una agenda provincial”, sostuvo.
En ese escenario asoma el nombre de Jorge Sobisch. Quintriqueo reconoció su trayectoria y evitó leer su regreso como una maniobra destinada a perjudicar a otros espacios. Su postura fue esperar a conocer las propuestas y el desarrollo de esa candidatura para determinar qué representa dentro del escenario provincial.
La frontera con La Libertad Avanza
Donde el dirigente sí marcó una línea infranqueable fue frente a La Libertad Avanza. “Nada que tenga que ver con La Libertad Avanza”, afirmó al definir el límite para posibles acuerdos electorales. Según su posición, las políticas nacionales afectan los intereses y la autonomía de las provincias.
Quintriqueo vinculó esa discusión con lo que observó en sus recorridas por el interior neuquino: cierres de comercios gastronómicos, dificultades para pequeños productores y crianceros, y la pérdida de programas de acompañamiento estatal que, a su entender, permitían sostener la actividad productiva y el arraigo en localidades pequeñas.
También cuestionó que gran parte del debate económico esté concentrado en los incentivos para grandes inversiones y reclamó discutir herramientas específicas para pequeños comerciantes y pymes neuquinas.
El Estado y los jóvenes del interior
Para Quintriqueo, el Estado debe volver a ocupar un lugar activo en la planificación del desarrollo provincial. Como ejemplo recordó los viveros provinciales y el antiguo impulso forestal, y planteó que existen políticas que pueden generar trabajo y actividad económica en lugares donde difícilmente llegue una gran empresa privada por sí sola.
El dirigente puso especial énfasis en los jóvenes del interior. Relató el caso de un estudiante de Andacollo que tuvo que abandonar sus estudios en la capital porque su familia ya no podía sostener los gastos. A partir de esa experiencia resumió una de sus definiciones sociales: “Los jóvenes no son el futuro, son el presente”.
Vaca Muerta y el debate por los recursos
Esa mirada se conecta con otro de los ejes que Más por Neuquén pretende instalar en la discusión electoral: cómo utilizar los recursos que genera la provincia. Quintriqueo rechazó las críticas que presentan a su espacio como una fuerza que pretende destinar la renta de Vaca Muerta exclusivamente a los trabajadores estatales.
Su planteo es que Neuquén debería aumentar su participación en los ingresos que genera la explotación hidrocarburífera y utilizar una mayor porción de esos recursos para financiar el desarrollo provincial. En ese marco defendió también los salarios de trabajadores de salud, docentes y policías, vinculándolos con el costo de vida neuquino y con los servicios públicos necesarios para sostener una provincia atravesada por la actividad energética.
Pero su postura sobre Vaca Muerta no concluye en las regalías. Quintriqueo advirtió que el crecimiento económico y demográfico no garantiza por sí solo un desarrollo sostenido. En su visión, los ingresos actuales del gas y el petróleo deberían utilizarse para diversificar la matriz productiva y comenzar a invertir desde ahora en alternativas energéticas para el momento en que los recursos no renovables pierdan peso. “Neuquén hoy tiene crecimiento”, señaló, antes de diferenciar esa realidad del progreso que, según su evaluación, todavía debe construirse.
Sin candidatura confirmada y con acuerdo en la capital
En lo estrictamente electoral, Quintriqueo no confirmó una candidatura propia a gobernador. Dijo que su tarea está enfocada en construir y ampliar el espacio, y que la definición debería recaer sobre la persona que reúna mejores condiciones para representar esa propuesta.
Las candidaturas locales, agregó, deberían surgir de cada comunidad. “La idea es que quienes viven diariamente los problemas de una localidad sean quienes tengan la posibilidad de representar políticamente, en lugar de trasladar decisiones tomadas desde otros puntos de la provincia”, explicó.
En Neuquén capital, el escenario tiene una particularidad. Quintriqueo confirmó que existe un acuerdo con Mariano Gaido y explicó que Más por Neuquén podría acompañar la candidatura que defina ese espacio y, al mismo tiempo, presentar una lista propia de concejales como colectora.
Así, el espacio empieza a delinear su estrategia: expansión territorial, búsqueda de representación propia, apertura hacia sectores del MPN y acuerdos donde encuentre coincidencias, pero con una frontera política expresamente marcada frente a La Libertad Avanza.
Para Quintriqueo, el desafío será transformar esa construcción territorial en una propuesta provincial y, al mismo tiempo, instalar una discusión existencial: quién administra los recursos de Neuquén, para qué se utilizan y cuánto de la riqueza energética termina impactando en la vida cotidiana de quienes viven en la provincia.