El llamado al 101 que desató todo: la testigo que cambió su versión y enfureció al Tribunal
Una vecina llamó al 101 para denunciar que a una joven la subían a un auto por la fuerza. Años después, en el juicio, contó una historia completamente distinta y el Tribunal no lo pudo creer. La fiscalía ya tiene un pedido reservado para los alegatos.
El juicio oral y público contra Marcos Oyarzún, acusado de privación ilegítima de la libertad contra quien fuera su pareja en 2021, sumó este miércoles una jornada cargada de testimonios que respaldaron el calvario denunciado por la víctima, pero también un episodio que incomodó a los propios jueces: una vecina que había alertado a la Policía cambió por completo su declaración.
La mujer fue quien llamó al 101 aquella vez para avisar que a la joven la estaban subiendo a un auto por la fuerza y la agredían en el interior. Ese llamado motivó la intervención policial. Sin embargo, al presentarse ante el Tribunal de Juicio, sostuvo algo totalmente opuesto: que nunca vio que la forzaran a entrar al vehículo y que, en realidad, fue la mujer la que agredió al hombre dentro del auto.
La nueva versión no solo contradice la información que ella misma brindó a la línea de emergencias, sino que tampoco explica por qué decidió llamar a la Policía en primer lugar. Fuentes del caso señalaron que la fiscalía pedirá investigar su conducta por falso testimonio durante los alegatos previstos para el viernes.
Una madre que se enteró por otra hija
Antes del testimonio que sacudió la sala, declararon otras testigos que reforzaron la acusación. La madre de la víctima reconoció que su hija se había distanciado de la familia, separada de su entorno por el acusado, y que nunca le contó lo que estaba viviendo: se enteró a través de otra de sus hijas.
También prestó declaración una psicóloga que atendió a la joven en 2023, dos años después de los hechos. La profesional describió la “angustia y ansiedad ante los constantes incumplimientos de acercamiento del imputado”, quien violó la restricción perimetral en cinco oportunidades hasta que fue detenido el año pasado.
Control, celos y un sueldo que nunca llegaba
La abogada de la Defensoría Municipal de la Mujer que intervino en 2021 tras la denuncia repasó distintos episodios de violencia: control, celos, aislamiento y hasta la vigilancia de las redes sociales de la víctima por parte de su ex pareja.
Uno de los pasajes más crudos de su testimonio describió la dependencia económica: “Ella no tenía siquiera manejo del dinero dado que trabajaba en la heladería de la familia del imputado y él percibía el sueldo y le daba para sus gastos sobre los que tenía luego que rendirle cuentas”.
El proceso continuará este jueves con más testimoniales. El viernes, en la instancia de alegatos, la fiscalía no solo pediría la condena para Oyarzún sino que además solicitaría que se investigue a la testigo que cambió su versión y que, según los intervinientes, incurrió en una clara contradicción con lo que declaró a lo largo de toda la causa.