El lujoso botín que la Justicia le quitó a una banda de lavado de dinero en Chaco
La Justicia Federal decomisó camionetas, camiones y hasta iPhones de lujo a tres condenados por lavado de activos. ¿Cómo lograron acumular semejante patrimonio con sueldos municipales? Los detalles de una resolución que dejó al descubierto una fortuna mal habida.
El Tribunal Oral Federal de Resistencia puso punto final a una causa por lavado de activos que sacudió al Chaco. La Justicia ordenó decomisar camionetas de alta gama, camiones y hasta teléfonos iPhone 14 a tres condenados que, paradójicamente, figuraban como simples empleados municipales.
Diego Armando Rolón, Silvana Alicia García y Lorenzo Rolón fueron sentenciados en diciembre pasado por lavado de activos agravado por habitualidad y por su carácter organizado. La sentencia 97/2025, ya firme, dejó al primero con cinco años y medio de prisión, mientras que los otros dos recibieron tres años de cumplimiento condicional.
¿De dónde salió el dinero?
La investigación destapó una maniobra que tenía al Instituto de Ayuda Financiera para Pagos de Retiros y Pensiones (Iafep) como blanco principal. Los condenados extraían dinero en efectivo producto de fraudes sistemáticos contra la administración pública provincial y lo reintroducían en el mercado formal comprando vehículos, camiones y hasta haciendo mejoras edilicias.
Mientras los tres registraban ingresos que no superaban los $571.459 mensuales como empleados municipales, la Justicia detectó inversiones millonarias en dólares y una flota de rodados que no coincidía con ese perfil. Esa disparidad fue clave para que el juez Juan Manuel Iglesias, con la firma de la resolución la semana pasada, diera por acreditado que todo ese patrimonio era fruto del delito.
El detalle de los bienes decomisados
El Estado nacional se quedará de manera definitiva con una Toyota SW4, un Volkswagen Gol Trend, un Renault Sandero Expression, un camión Ford F-350, un camión Mercedes Benz 1518 y una moto Honda Wave. A eso se suma el dinero depositado en la cuenta judicial del Banco Nación, que provenía de la venta en remate de ganado secuestrado en un establecimiento de Puerto Vilelas.
Pero la lista no termina ahí. También fueron decomisados dos iPhone 14, dos Samsung de gama alta y ocho televisores de gran tamaño, incluyendo pantallas LCD de 43 y 50 pulgadas. Según el tribunal, esos artículos representaban “un estándar de consumo suntuario financiado con activos ilícitos”.
Multas millonarias que caen como un baldazo
Diego Rolón deberá pagar una multa de $2.767.027.650, el triple del monto de las operaciones ilegales. Para Lorenzo Rolón la cifra es de $30.515.554 y para Silvana García de $5.040.000. Los tres tienen treinta días para abonar, una vez que la resolución quede firme, y el dinero irá a parar a la Unidad de Información Financiera (UIF).
La defensa intentó salvar algunos electrodomésticos y muebles argumentando que eran necesarios para los hijos menores que viven en los domicilios allanados, en el barrio Juan Bautista Alberdi de Resistencia. El tribunal dio lugar parcialmente y ordenó devolver heladeras, freezers, cocinas, camas y televisores de menor valor. Sin embargo, los artículos de lujo no corrieron la misma suerte.
La pelea por los vehículos
En la misma resolución, el juez resolvió tres planteos sobre rodados puntuales. Un motocarro Zanella fue excluido del decomiso porque ya había sido restituido a Clara Micaela Rolón en 2025. En cambio, se rechazó el pedido de Silvana García para conservar un Gol Trend que tenía como depositaria judicial, ya que sus hijas quedaron al cuidado del padre, quien además logró prisión domiciliaria en un contexto de violencia intrafamiliar y abandono atribuido a la madre.
Por último, una mujer que reclamaba ser dueña de una Honda Wave se quedó con las manos vacías: la documentación presentada no cumplía con los requisitos registrales que exige la ley para acreditar la propiedad.