El maestro que dirigirá a la Sinfónica reveló qué se esconde detrás de la Patética de Tchaikovsky
¿Sabías que el último movimiento de la Patética es en realidad el réquiem que Tchaikovsky escribió para sí mismo? El maestro que la dirigirá este jueves contó el detalle que cambia todo.
La Orquesta Sinfónica de la UNSJ subirá al escenario este jueves 1 de octubre con un programa que promete erizar la piel: dos obras cumbres del repertorio ruso bajo la batuta del maestro tandilense Darío Domínguez Xodo. La cita será en el Edificio Central del Rectorado de la UNSJ, con la formación completa.
El concierto arrancará con Una noche en el Monte Calvo, el poema sinfónico de Modest Músorgki que retrata un aquelarre de brujas. Luego llegará el plato fuerte: la Sinfonía Nº 6 en Si menor (Patética), de Piotr Ilich Tchaikovsky.
Un aquelarre de brujas para abrir la noche
Domínguez Xodo describió la primera pieza como "una noche muy descriptiva, que tiene que ver con la misa negra, con los demonios que aparecen por la noche y con un despertar del amanecer, con las campanas que nos dan el alba". Y anticipó: "Después de toda una sección más alborotada, de toda esa fiesta nocturna que utiliza los colores de la orquesta, llega un final muy sereno, muy lindo, con solos de clarinete y de flauta, con los arpegios del arpa".
La Patética: pasión, no lástima
El director aclaró que el término "patética" en ruso "tiene que ver más con pasión. El término que se traduce como 'patética' en español, sería más como 'apasionada'". Para él, esta sinfonía es "no solo una de las más grandes obras de Tchaikovsky, yo diría la más lograda, sino una de las grandes obras de la literatura musical universal".
Domínguez Xodo recordó una carta que el compositor le escribió a su sobrino, a quien dedicó la obra: "Creo que me será dado escribir una gran sinfonía. Voy a luchar con todas mis fuerzas para lograr la perfección, seguramente sin conseguirlo". Y reflexionó: "Lo que me surge pensar de esto es que logró algo mucho más que la perfección, porque creo que, más allá de que la construcción compositiva de la obra es verdaderamente extraordinaria, la fuerza que tiene a un nivel artístico y expresivo es tremenda. Creo que la perfección es poco al lado de eso".
La premonición de su propia muerte
El maestro se refirió al costado más sobrecogedor de la obra: "Lo que es ineludible al transitar la obra es que Tchaikovsky sabía que su muerte estaba cerca. Ese último movimiento lento es propiamente el réquiem de Tchaikovsky. Creo que él no lo dijo, pero luego de ver el transcurso de toda la obra, es verdaderamente muy claro que esto ocurre de esa manera. Y tanto es así que él estrena la obra y muere diez días después".
Sobre cómo la música imprime esa certeza, detalló: "Él dejó anotadas por allí algunas palabritas que tenían que ver con vida, amor y muerte. Un primer movimiento que surge casi como el nacer de la vida misma; un vals muy particular en cinco tiempos; invierte el movimiento tercero y cuarto; y la obra realmente va muriendo de una manera que empezamos a escuchar latidos que se van espaciando cada vez más, hasta que desaparecen por completo en un acorde ya muy piano de los violoncelos, que es lo último que llegamos a escuchar".
El ensayo de este miércoles con la orquesta fue, según contó, una experiencia profunda: "Hoy terminamos el ensayo así. Estábamos todos quietos, casi sin respirar, toda la orquesta. Y yo les decía, 'bueno, ojalá que ocurra esto en el concierto'". Y confesó que "sin dudas es una de las obras con las que más me identifico y más encuentro esta posibilidad de transmitir mucho al público".
Para ayudar a que el público entre en clima, el director hará una breve introducción antes de la obra. "Aunque no se conociera nada de estos detalles, es una obra que captura a todo el público. Tchaikovsky de por sí es un compositor muy atractivo para todos los públicos, pero realmente lo que logra en esta sinfonía es impresionante", sostuvo. "Yo, de todos modos, suelo hacer alguna descripción para que el público esté en contexto de lo que va a escuchar; pero en esta obra se me hace todavía más importante, porque si, además, uno sabe lo que está ocurriendo allí, lo aprecia de otro modo", concluyó.
El concierto se concretará a pesar del paro universitario de 72 horas que rige desde hoy, al que la orquesta adhiere bajo modalidad de "paro activo". Los ensayos debieron reorganizarse, pero la preparación avanzó de forma fluida. "Los ensayos se acortaron un poco, debido a tener el concierto el jueves y no el viernes, por las circunstancias ineludibles, que han requerido que la orquesta tomara el tiempo necesario para conversar y decidir cómo manejar la situación. Bueno, la Orquesta decidió llevar adelante el concierto y en los tiempos que hemos tenido, la verdad que la evolución ha sido muy rápida", explicó el director a DIARIO DE CUYO. "Que sean obras del repertorio y que también nos conozcamos mutuamente, porque yo ya he dirigido a la orquesta, seguramente ayuda", agregó.