La planta de limpieza de Chimbas pasó a manos de un grupo que ahora controla marcas que están en casi todos los hogares. Detrás de la operación aparece un empresario que también corrió el Dakar y se consagró campeón de rally.
La planta de productos de limpieza de Chimbas cambió de manos y detrás de la operación aparece un nombre que mezcla los negocios con la velocidad. Molinos Río de la Plata se quedó con el Grupo Ayudín y sumó a su estructura una fábrica clave para San Juan.
La compañía se impuso en la negociación frente a competidores como el Grupo Newsan y amplió su presencia en Argentina, Uruguay y Paraguay. A su oferta de aceites, harinas y pastas le agregó marcas de limpieza que están en casi todas las casas: Ayudín, Poett, Trenet, Mortimer y Selton.
La operación incluye la planta industrial de Chimbas, donde se elaboran los productos de limpieza. Con esa incorporación, la empresa busca sostener la continuidad de marcas cotidianas para millones de personas y abrir una etapa de crecimiento hacia todo el país.
Quién está al frente del grupo
El presidente del directorio es Luis Pérez Companc, nacido en Buenos Aires el 2 de enero de 1972. Es hijo de Gregorio "Goyo" Pérez Companc, el fundador del holding que nació en la Patagonia.
Su llegada a la conducción se concretó tras una reorganización accionaria: junto a sus hermanas Rosario y Pilar compró la participación de sus tres hermanos en Molinos Río de la Plata, Molinos Agro y Pecom. Fuentes financieras estimaron esa operación en unos 650 millones de dólares.
Así quedaron bajo su dirección tres pilares estratégicos que, en un solo ejercicio, generaron ingresos de 3.500 millones de dólares: el sector agroindustrial, los servicios energéticos y el consumo masivo. También fue quien llevó a Molinos a cotizar en bolsa bajo el código "MOLA".
Del escritorio al volante
La faceta empresarial convive con una pasión que lo acompaña desde joven: el automovilismo. En el año 2000 corrió el Rally Dakar junto a su hermano Jorge y en 2005 se consagró campeón argentino de Rally.
Su carrera lo llevó al Campeonato Mundial de Rally (WRC) con el equipo Munchi's y después a las competencias de resistencia con la escudería AF Corse (PeCom Racing). Acumuló triunfos en las 24 Horas de Spa, podios en Le Mans y victorias en Watkins Glen.
Uno de los momentos que más recuerdan los aficionados fue su recorrido en el autódromo porteño al volante del Ferrari F2004 que había utilizado Michael Schumacher.
Un perfil reservado
Lejos de los negocios y de las pistas, Pérez Companc mantiene un perfil bajo centrado en su familia. Está casado con María Hertzog y tiene tres hijas: Lucila, Clara y Milagros.
La afición por los autos se volvió un interés compartido en su entorno: la siguen sus hermanos Jorge y Pablo, su sobrino Ezequiel y su hijo Matías.