El maíz se parte en dos: pierde frente al gasoil pero gana en maquinaria
¿Sabías que el maíz perdió hasta un 34% de poder de compra frente al gasoil? Pero hay un dato que cambia todo: las cosechadoras están un 16% más baratas. Conocé los números que definen la próxima campaña.
El productor maicero argentino enfrenta un escenario de extrema precisión financiera: mientras los costos operativos se disparan, las inversiones en equipos se vuelven más accesibles. Así lo revela el último Monitor Insumo-Producto de Coninagro.
¿Cuánto maíz cuesta un litro de gasoil?
Según el informe de junio, para comprar un litro de gasoil se necesitan 9 kilos de maíz, un 34% más que el año pasado y un 51% por encima del promedio histórico de los últimos cinco años. La logística tampoco ayuda: un flete de 300 kilómetros consume 227 kilos de maíz por tonelada, un 12% más que en 2025.
Fertilizantes: alivio mensual, pero dolor interanual
La urea bajó un 20% en junio a US$ 733 por tonelada, mejorando un 18% la relación frente a mayo (4,1 kilos de maíz por kilo de fertilizante). Sin embargo, contra junio de 2025, la capacidad de compra del grano se deterioró un 29%. El glifosato exige 30 kilos de maíz por litro, un 32% más que el año pasado. Además, las tensiones geopolíticas en Medio Oriente presionan al alza el mercado del nitrógeno.
Ganadería: el ternero se vuelve más caro en maíz
Comprar un kilo de ternero vivo requiere 24,6 kilos de maíz, un 28% más que en 2025 y un 61% por encima del promedio quinquenal.
El lado positivo: cosechadoras y camionetas más baratas
En el rubro inversiones, el maíz recupera terreno. Una cosechadora demanda 2.328 toneladas de grano, un 16% menos que el año pasado. Una camioneta 4x4 cuesta 201 toneladas, un 7% menos. La semilla también mejoró: 885,1 kilos de maíz por bolsa de 40 kilos, un 3,5% más favorable para el productor, aunque aún un 20% por encima del promedio histórico.
El informe de Coninagro subraya que la rentabilidad de la próxima campaña dependerá de la estrategia comercial de cada establecimiento, con una ventana de oportunidad en bienes de capital pero con costos operativos que exigen un manejo quirúrgico.