El mapa de Alcohólicos Anónimos en Paraná: dos grupos, un solo objetivo
Dos grupos en Paraná, 23 en toda la provincia y una red que no para de crecer: Alcohólicos Anónimos salió a la calle para romper con el estigma y acercar una ayuda que no distingue edad ni clase social.
Alcohólicos Anónimos salió este sábado al Parque Gazzano de Paraná para acercar información sobre una enfermedad que, según sus propios integrantes, “no tiene edad” ni estrato social. La jornada, que se replicó en distintos puntos del país, buscó visibilizar los espacios de acompañamiento que funcionan en la capital entrerriana y derribar prejuicios.
Walter y Graciela, miembros de los grupos San Miguel y Viviendo Sobrio, dialogaron con Elonce sobre cómo trabajan y qué ofrecen a quienes quieren dejar la bebida. “El único requisito para ser miembro de AA es el deseo de dejar la bebida”, recordó Walter al compartir el preámbulo con el que arrancan las actividades.
Dos grupos en Paraná y una red en toda la provincia
Graciela explicó que en la capital entrerriana funcionan actualmente dos espacios. Uno es el tradicional Grupo San Miguel y el otro es Viviendo Sobrio, que tiene apenas un mes de vida y ya muestra resultados. “Está en el CIC II, detrás del Changomas. Ahí empezó a funcionar y la verdad que tenemos muy buenos resultados”, señaló.
A nivel provincial, la red es más amplia: “En la provincia de Entre Ríos hay 23 grupos sobre la costa del Uruguay, en el centro, en Paraná y en Crespo”, detalló. Además, contó que ya realizaron acciones de difusión en otros ámbitos, como la Feria del Libro.
“Es una enfermedad que se puede detener si uno quiere”
Uno de los ejes de la jornada fue combatir la estigmatización. Graciela fue contundente: “Esta es una enfermedad que no tiene edad, que puede aparecer en cualquier momento, que no tiene sexo tampoco, y que es una enfermedad física, psíquica, mental, emocional, espiritual. Ataca todo el cuerpo, pero es una enfermedad que se puede detener si uno quiere”.
El método de AA, según explicó, se basa en la recuperación día por día. “Este es un programa simple, muy simple, quizás para gente complicada, pero es solamente por 24 horas, nada más que por 24 horas, que podemos detener la copa”, afirmó.
Compartir experiencias, no ir al psicólogo
Graciela aclaró que las reuniones no son una consulta profesional. “Esto no es, como muchos creen, como ir al psicólogo y encontrarse y hablar cada uno de su problema. No. Contamos nuestras mutuas experiencias, que pasamos por las mismas situaciones, nos encontramos con el otro en la misma situación y esto sirve”, sostuvo.
La recepción en el Parque Gazzano fue positiva. “Es algo increíble cómo hoy la gente agradece que le llevemos la información, cosa que antes no pasaba porque es una enfermedad muy estigmatizada”, destacó.
Un mensaje especial para las mujeres
Graciela también tuvo palabras para aquellas mujeres que sufren en silencio: “La mujer que está sola, encerrada en su casa, que se anime, que se anime a salir, porque la mujer es distinta la reacción que tiene ante esta situación”.
Walter, por su parte, invitó a familiares y allegados a acercarse aunque tengan dudas. “Hay folletería que pueden llevar o preguntar cómo pueden ayudar a una persona que está con el problema del alcoholismo”, explicó.
Dónde y cuándo funcionan los grupos
El Grupo San Miguel se reúne los lunes, miércoles, viernes y sábados de 19.30 a 21 en Buenos Aires 428. Para más información, se puede llamar al 343 465-0224.
El grupo Viviendo Sobrio, de reciente creación, funciona en el CIC II los lunes, martes y jueves, también de 19.30 a 21. La idea es ampliar las opciones para que cada vez más personas encuentren un espacio cercano al que recurrir.