El mapa de los cuidacoches en Rosario: el dato que define dónde irán los controles
El relevamiento que se presentó en el Concejo dejó un número que lo cambia todo: la mayoría de los cuidacoches identificados está en una sola zona de la ciudad. Los detalles del operativo que se viene.
El Concejo Municipal de Rosario puso sobre la mesa los números del último relevamiento sobre cuidacoches y el resultado marca un patrón claro: la gran mayoría de los identificados está en el centro. La cuarta mesa de trabajo sobre el tema, realizada este viernes, dejó además otras cifras y definiciones sobre cómo se aplicará la prohibición provincial.
Según el relevamiento presentado en la reunión, en la ciudad hay 1.395 cuidacoches identificados. De ese total, 1.218 se concentran en el radio céntrico. A esto se suma que durante 2025 se registraron 200 detenciones policiales vinculadas con la actividad.
Esa concentración en el casco urbano central se convirtió en uno de los ejes del debate, porque será determinante para definir cómo se desplegarán los controles cuando el nuevo régimen quede operativo.
Qué falta para que la ley funcione en la ciudad
La ley provincial ya sancionada prohíbe la actividad y la incorpora al régimen contravencional. Pero para que la prohibición sea efectiva en Rosario, cada municipio debe fijar su propio marco local.
En ese sentido, la presidenta del Concejo, María Eugenia Schmuck, planteó durante la reunión la necesidad de avanzar con una ordenanza de adhesión que le dé al municipio la herramienta legal para aplicar la nueva legislación.
Arresto de hasta 20 días y Justicia de Faltas
La norma considera la actividad una falta contravencional, no un delito. Para quienes realicen tareas de cuidado, guarda, lavado o limpieza de vehículos en lugares donde esté prohibido, las sanciones previstas van de 10 a 20 días de arresto. El juzgamiento de esas infracciones quedará en manos de la Justicia de Faltas provincial.
La implementación también contempla que los municipios puedan pedir la intervención de las fuerzas de seguridad. El abordaje, además, deberá coordinarse con las áreas estatales de control y con las políticas sociales.
Diferenciar la extorsión de la colaboración voluntaria
Durante la mesa surgió una distinción que los participantes consideraron clave: no todos los casos son iguales. Se planteó la necesidad de separar las situaciones donde hay extorsión o control organizado de zonas de aquellas en las que una persona pide voluntariamente una colaboración para conseguir un ingreso.