El mapa del agua en Neuquén: qué falta para que los embalses vuelvan a la normalidad
Las cuencas neuquinas siguen lejos de la normalidad y la provincia extendió la emergencia hídrica. ¿Qué rol juega la nieve en esta recuperación?
La provincia extendió la Emergencia Hídrica por 180 días más, pero el alivio total todavía no llega. Los niveles de los embalses siguen por debajo de lo habitual y el invierno frío se convirtió en un aliado inesperado.
Mientras las lluvias de los últimos meses trajeron cierto respiro, las cuencas neuquinas aún no logran recuperarse por completo. Así lo confirmó el secretario de Ambiente y Recursos Naturales, Hipólito Salvatori, al explicar la decisión del gobierno provincial de prorrogar la Emergencia Hídrica, Social y Productiva por un nuevo período.
¿Hasta cuándo se extiende la emergencia?
La medida entra en vigencia desde el vencimiento de la declaración anterior, el 15 de abril, y se extenderá hasta mediados de octubre. De esta manera, la provincia busca sostener las herramientas de prevención y monitoreo durante el tiempo que las cuencas necesiten para estabilizarse.
“Las cuencas no llegan a recuperarse todavía”, advirtió Salvatori, y precisó que, a pesar de las precipitaciones registradas, los embalses principales siguen lejos de sus niveles máximos. Como ejemplo, el embalse Piedra del Águila se ubica unos nueve metros por debajo de lo normal, mientras que El Chocón presenta un déficit de 3,4 metros.
La nieve, una esperanza congelada
Las bajas temperaturas de este invierno permitieron que parte de las precipitaciones quedara retenida en forma de nieve, un factor que el funcionario consideró clave para la recuperación. “Ese hielo va a promover que los embalses se recuperen, pero no llegamos a un nivel que nos permita decir que en el verano tenemos cierta tranquilidad”, explicó.
La situación también es compleja en las zonas que dependen de aguas subterráneas. Los estudios para perforaciones mostraron cambios bruscos: lugares donde en diciembre se esperaba encontrar agua a unos 70 metros de profundidad, en marzo ya no mostraban el mismo comportamiento. “La cuenca se sigue deprimiendo”, alertó Salvatori.
Una buena noticia para Neuquén capital
En medio del panorama, el sistema Mari Menuco-Los Barreales, que abastece de agua potable a la ciudad de Neuquén, está “prácticamente en los niveles normales”. Según Salvatori, esto representa “un gran alivio” porque de allí se provee al 70% de la población de la capital para consumo.
El secretario también señaló que en el resto de las cuencas provinciales se observa una recuperación, aunque todavía es necesario consolidarla. Las proyecciones climáticas anticipan precipitaciones hasta septiembre, lo que permitiría proyectar un escenario más favorable que el del año pasado. “Las expectativas son buenas, como para no llegar con la misma situación o peor”, sostuvo, aunque remarcó que se trata de previsiones y que la planificación debe contemplar variaciones.
Finalmente, Salvatori recordó que los ciclos de abundancia y sequía son parte de una dinámica recurrente. Según las proyecciones, después de una temporada con más lluvias podría venir un verano seco y luego un nuevo ciclo de sequía. Por eso, la continuidad de la emergencia permite sostener las herramientas de prevención y respuesta mientras las cuencas avanzan en su recuperación.