El mar de Río Negro está por cambiar de categoría: 130 km de costa entran en un corredor protegido
El proyecto ya tiene dictamen en comisiones y apunta a ser la mayor área marina protegida de la provincia. Pero no todo es intocable: el texto habilita tres categorías de manejo y deja convivir la conservación con la pesca y el turismo.
El proyecto para crear el Área Natural Protegida Corredor de los 5 Grandes consiguió dictamen favorable en comisiones de la Legislatura rionegrina. La iniciativa, impulsada por el gobernador Alberto Weretilneck, abarca 2.730 kilómetros cuadrados de superficie marina y más de 130 kilómetros de costa sobre el Golfo San Matías.
Si el texto se convierte en ley, será el área marina protegida más grande de la provincia y la primera nueva área natural protegida costero-marina que se crea en Río Negro en más de dos décadas.
Quiénes defendieron la propuesta en la Legislatura
La presentación ante las comisiones estuvo a cargo de la secretaria de Ambiente y Cambio Climático, Judith Jiménez, y de Martina Saso, directora de la Fundación Por el Mar. Ambas expusieron los alcances del proyecto y su relevancia para la gestión integral del Golfo San Matías.
“Con este proyecto, Río Negro da un paso concreto para cuidar su patrimonio natural y planificar el futuro de su costa. Proteger el mar también es defender nuestros recursos, acompañar a las comunidades costeras y generar condiciones para un desarrollo turístico y productivo responsable, con reglas claras y una mirada de largo plazo”, afirmó Jiménez.
Qué franja del Golfo San Matías quedaría bajo protección
El corredor funcionaría como un puente entre dos áreas naturales protegidas ya existentes: Punta Bermeja y Caleta de los Loros–Pozo Salado–Punta Mejillón. A eso se suman sectores del estuario del río Negro y una articulación con la Reserva Municipal Acantilado de los Loros, en Viedma.
El nombre del proyecto no es casual: alude a cinco especies emblemáticas del Mar Argentino que utilizan estos ambientes para alimentarse, reproducirse, descansar y desplazarse. Orcas, tiburones, delfines, ballenas y lobos marinos son los protagonistas de ese corredor.
La propuesta tiene respaldo científico de la Fundación Cethus y del Grupo Condros del CIMAS, y se sustenta en investigaciones que se vienen desarrollando desde hace años en el Golfo San Matías.
Conservar sin frenar la pesca ni el turismo
El proyecto prevé tres categorías de manejo, pensadas según las condiciones ambientales y los usos de cada sector. La idea es que la protección de la biodiversidad conviva con la pesca, el turismo, la navegación y la recreación.
También busca reforzar las herramientas de monitoreo y control, y prevenir los impactos que trae el crecimiento de las actividades marítimas y costeras.
De acuerdo con la información oficial, el corredor ya acumula declaraciones de interés ambiental, social, científico, económico y turístico de la Legislatura provincial, además de una declaración de interés municipal del Concejo Deliberante de Viedma.
El camino que falta
El dictamen favorable en comisiones significa que el proyecto avanzó en su tratamiento legislativo, pero todavía le resta completar el recorrido para transformarse en ley. De aprobarse, dejaría armado un marco de conservación de largo plazo para una parte del Golfo San Matías, con foco en sus ecosistemas y en el impulso de actividades sostenibles ligadas al turismo de naturaleza y a las economías costeras.