El margen de error se achica: los dos partidos que Central no puede fallar
Central se quedó afuera de la Copa y ahora solo piensa en la tabla anual. Pero en las últimas tres fechas sumó apenas dos puntos y el sueño se aleja: ¿alcanzará con los dos próximos partidos para volver a la pelea?
La eliminación en la Copa Libertadores dejó el ánimo por el piso, pero en Rosario Central saben que no hay tiempo para lamentarse. Con la tabla anual como único horizonte, el equipo de Jorge Almirón necesita recuperar terreno ya: los próximos dos partidos son una prueba de fuego.
La pregunta que todos se hacen es cómo hará este Central para recuperar en dos fechas lo que perdió en las últimas tres. El rendimiento no acompaña y el margen de error se achica partido a partido.
Dos cruces que valen oro
¿Por qué son tan importantes estos dos encuentros? Primero, porque ante Tigre no puede darse el lujo de ceder más puntos. Segundo, porque después chocará contra Argentinos Juniors, el mejor equipo de la tabla anual, y tendrá la chance de descontarle en forma directa.
Si logra sumar de a tres en ambos, llegará con envión a los duelos ante Banfield e Independiente Rivadavia, otro de los pesos pesados de la pelea. Pero primero lo primero.
El punto de quiebre
La desaceleración del Canalla comenzó justo cuando muchos lo señalaban como firme candidato al título. Tras la dura eliminación ante Corinthians, el equipo quedó con un solo frente: el plano local. No era descabellado soñar: la distancia con los líderes, Independiente Rivadavia y Argentinos Juniors, era corta, y a ambos los iba a recibir en el Gigante de Arroyito.
Pero ahí apareció la caída. No solo en el juego, que ya venía con altibajos, sino en la sumatoria de puntos: de los últimos nueve apenas sumó dos. Eso lo alejó de los primeros puestos y le puso una presión enorme en esta recta final.
Los números que duelen
Para dimensionar el golpe, nada mejor que los números. Cuando se quedó sin la Copa, Central marchaba cuarto con 38 puntos, a tres de la cima. El empate ante Talleres no le dolió tanto: mantuvo el puesto, porque también empataron Vélez y los mendocinos.
La derrota ante Gimnasia en el Gigante fue un golpe mucho más duro. Vélez le sacó una luz mayor, Independiente Rivadavia y Argentinos sumaron de a tres, y Boca lo pasó en la tabla. El cuarto puesto ya no era suyo.
Una pelota más
En el clásico, Central debió defender una pelota más y no lo hizo. Esa jugada le costó no solo el triunfo, sino también la posibilidad de mostrar los dientes y festejar a lo grande. Gimnasia, otra vez, pasó al Canalla. La "buena": perdieron Independiente Rivadavia y Argentinos.
Todo ese terreno perdido ocurrió cuando la cabeza de Almirón y sus jugadores estaba puesta únicamente en la pelea local. Si vale eso de que "no está muerto quien pelea", Central ya no tiene espacio para ceder. Tigre primero y Argentinos después: es condición sine qua non.