El masajista que tiene 500 pacientes en su agenda y no para de sumar turnos
Un masajista de Santa Rosa acumula más de 500 pacientes en su agenda. Su técnica y formación lo convierten en uno de los más solicitados. ¿Cuál es su secreto?
En Santa Rosa, la demanda de masajes creció de forma notable. Frente a ese boom, hay un nombre que se destaca por su trayectoria y formación: Carlos Elpidio Zunino, conocido como “Cachorro”. Su agenda no da abasto y su historia sorprende.
Zunino, nacido en San Juan pero radicado hace años en la capital pampeana, construyó una reputación intachable. En su libreta tiene anotadas más de 500 personas, aunque las que asisten con regularidad son unas 120. “Lo hacen una vez por semana, o cada 15 días, pero asisten con regularidad”, explica a LA ARENA.
Del fútbol a la camilla
La vida de “Cachorro” siempre estuvo ligada al deporte. Durante años fue Profesor de Educación Física en escuelas, en colonias de vacaciones del Club Estudiantes y, especialmente, en el Deportivo Mac Allister, donde trabajó en la preparación de futbolistas. Por sus manos pasaron chicos que hoy brillan a nivel internacional, como Nicolás Capaldo.
Pero un día decidió cambiar de rumbo. “Empecé a trabajar con la mamá de los chicos de acá en una despensa en Villa Elvina, después di clases y trabajé en los clubes. Desde que dejé el Deportivo Mac Allister me dedico de lleno a lo que había aprendido en Córdoba”, relata.
Una formación seria
Su capacitación no fue un taller improvisado. Estudió en la Facultad de Kinesiología y Fisioterapia de Córdoba, en un curso de ocho meses con tres horas diarias, tres veces por semana. “Salí con el certificado de masoterapeuta deportivo, que se diferencia un poco de lo que es el masaje común”, aclara.
Hoy, Zunino se enfoca en la recuperación de pacientes que llegan derivados por kinesiólogos o traumatólogos. “Pienso que hoy en día el masaje es una de las formas más practicadas y eficientes de bienestar”, argumenta.
Más que relajación
Un buen masaje no es solo un momento agradable. Los expertos señalan que reduce el cortisol, la hormona del estrés, y estimula endorfinas y serotonina, mejorando el ánimo. En lo físico, la masoterapia deshace nudos musculares, mejora la flexibilidad y combate dolencias crónicas por malas posturas.
“Estimula el flujo sanguíneo y el drenaje linfático, favoreciendo la oxigenación de los tejidos y la eliminación de toxinas. Todo esto se traduce en una relajación profunda que ofrece mejores noches de descanso”, detalla Zunino.
El peligro de los improvisados
Con el auge de la actividad, también crecieron los riesgos. Hay muchas personas sin preparación que ofrecen soluciones mágicas. Un mal movimiento en la zona cervical o lumbar puede agravar contracturas o causar lesiones graves.
“El cuerpo es el templo más preciado”, dice el especialista. La masoterapia seria requiere responsabilidad, anatomía estudiada y vocación de servicio. En ese sentido, “Cachorro” encarna el ideal: técnica impecable, intuición y calidez humana.
Su realidad hoy se divide entre su consultorio en Santa Rosa y los viajes a pueblos del interior pampeano. “No me puedo quejar, trabajo todos los días con muchos turnos. No estoy arrepentido para nada de esta decisión”, confiesa con una sonrisa.
Sin campañas publicitarias, el “boca a boca” mantiene su agenda completa por semanas. Carlos Zunino es uno de los tantos trabajadores que hicieron del oficio de masajista una profesión de excelencia en La Pampa.