El médico que conoció a Maradona como nadie y su advertencia ignorada: “Llevarlo a casa era arriesgado”
El juicio por la muerte de Maradona continúa con la declaración de médicos que lo atendieron. Mario Schiter advirtió que la internación domiciliaria era arriesgada. También declaran los médicos de Ipensa que cuestionaron la urgencia de la cirugía.
El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona continúa este martes en los Tribunales de San Isidro con una audiencia clave. Declaran los médicos que lo atendieron antes y después de la operación por el hematoma subdural. Uno de ellos ya había advertido que la internación domiciliaria era peligrosa.
Entre los testigos citados aparece Mario Schiter, el médico clínico que trató a Diego desde fines de los ’90 y lo acompañó en su rehabilitación en Cuba. En el juicio anterior, que quedó nulo, Schiter explicó que conocía las dificultades de atender a Maradona fuera de un entorno controlado. Según declaró, Diego era un paciente con problemas cardíacos, consumo problemático y dificultades para sostener tratamientos, algo que hacía inadecuada la internación domiciliaria elegida tras la operación. “Llevarlo a la casa me parecía, al menos, arriesgado”, dijo.
Schiter contó que fue consultado después de la cirugía en la Clínica Olivos sobre el mejor esquema de recuperación y sostuvo que él recomendó una clínica de rehabilitación con seguimiento permanente. “Tendría que haber ido a un lugar más protegido para él”, opinó.
¿Qué dijeron los médicos de Ipensa?
También declararán Marcos Correa y Óscar Alberto Franco, dos profesionales que participaron de la atención de Maradona en el sanatorio Ipensa de La Plata el 2 de noviembre de 2020, pocos días antes de la cirugía. Correa es médico clínico y Franco es cardiólogo. Ambos integraron el grupo de especialistas que evaluó al exDT de Gimnasia cuando ingresó con un marcado deterioro físico.

Los testimonios de los médicos de Ipensa son claves porque en el juicio de 2025, luego anulado, varios sostuvieron que no existía una urgencia quirúrgica que justificara operar inmediatamente a Maradona. La recomendación era mantenerlo en observación.
Marcos Correa explicó que, tras revisar los estudios, consideraron que el hematoma subdural no requería una intervención urgente, aunque finalmente el neurocirujano Leopoldo Luque impulsó rápidamente la operación en una clínica de Olivos.
Por su parte, Óscar Franco, cardiólogo de Ipensa, intervino en la evaluación médica semanas antes de la muerte. Su declaración podría enfocarse en el cuadro cardíaco que presentaba el exfutbolista, qué medicación debía tomar y su estado antes de la externación.
¿Quiénes están imputados?
El debate oral busca determinar si existió responsabilidad penal del equipo médico que asistía a Maradona durante la internación domiciliaria en el country San Andrés, en Tigre, donde murió el 25 de noviembre de 2020.

Los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Irribarren sostienen que hubo abandono, desidia y falta de controles médicos adecuados durante las horas previas a la muerte del exjugador.
En el proceso están imputados Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, la médica Nancy Forlini, el clínico Pedro Di Spagna, el enfermero Ricardo Almirón y el coordinador Mariano Perroni, todos acusados por homicidio simple con dolo eventual.