El médico que disparó contra Jonathan Romano seguirá tras las rejas: la Justicia rechazó su versión
¿Pensaba que se iba a salvar con la excusa de la legítima defensa? La Justicia termal no le creyó al médico Diego Heredia y ordenó que siga preso por el crimen de Jonathan Romano.
La Justicia de Las Termas de Río Hondo dictó prisión preventiva para Diego Heredia, el médico acusado de matar a Jonathan Romano. El juez Silvio Salice descartó la teoría de legítima defensa y ordenó que el profesional continúe detenido mientras avanza la investigación.
El violento episodio ocurrió durante la madrugada del 27 de julio en la intersección de las calles Santa Fe y Antenor Álvarez, en pleno barrio Adela de la ciudad termal. Según la acusación, Heredia sacó una pistola calibre 40 milímetros y efectuó un disparo que dejó tendido al joven en la vía pública.
Recién unos cuarenta minutos después, la víctima fue ingresada de urgencia al Centro Integral de Salud Termas, donde se confirmó su deceso antes de las tres de la mañana. La noticia cayó como un balde de agua fría en la comunidad, que sigue de cerca cada detalle del caso.
¿Qué argumentó la defensa?
Durante la audiencia, la fiscalía y la querella, representada por el Dr. José López, sostuvieron que se trató de un ataque directo, remarcando que el joven no estaba armado ni intentó agredir al profesional. En la vereda opuesta, los abogados del médico intentaron justificar el hecho como un presunto intento de asalto, situación que habría sido advertida por la acompañante del acusado instantes antes del disparo.
Sin embargo, el magistrado desestimó de plano el planteo de legítima defensa. Tras el estruendo y la caída del joven, Heredia habría abandonado rápidamente la escena, pero las cámaras de seguridad de una iglesia de la zona lo delataron.
¿Cómo lo atraparon?
Gracias a esos registros, el cerco se cerró sobre él. El 30 de julio decidió presentarse en la Comisaría Comunitaria N° 40, dependencia policial en la que aguardará el avance de la instrucción penal tras esta contundente resolución. La causa sigue caratulada como homicidio simple y el médico permanecerá detenido mientras dure el proceso.