El megaproyecto de YPF que podría convertir a Vaca Muerta en un gigante exportador de gas
¿Sabías que YPF planea una planta que podría cambiar el mapa energético? Con una inversión de 2.100 millones de dólares, esta infraestructura procesará gas de Vaca Muerta para exportarlo al mundo. Descubre todos los detalles de este megaproyecto.
Un ambicioso plan de YPF busca transformar el gas de Vaca Muerta en un producto global. La empresa avanza en la construcción de una planta de tratamiento que será clave para el proyecto Argentina LNG, con una inversión millonaria y un impacto directo en la matriz energética nacional.
La futura Planta Integrada de Tratamiento de Gas (IGTP) se instalará en un predio de 525 hectáreas en el bloque Meseta Buena Esperanza, en el Departamento Confluencia, a pocos kilómetros de Cutral Co y Plaza Huincul. Su misión: procesar el gas crudo de tres bloques de la cuenca, eliminando impurezas y separando agua y condensados para cumplir con los estándares de transporte.
El proyecto contempla el procesamiento de gas proveniente de aproximadamente 1.416 pozos no convencionales, agrupados en unos 330 PADs de perforación, durante 25 años de operación. El fluido llegará a la planta a través de unos 300 kilómetros de líneas troncales de recolección, conocidas como trunklines.
¿Cómo se transportará el gas?
Una vez tratado, el metano separado y comprimido será enviado hacia las unidades flotantes de licuefacción (FLNG) que se instalarán en el Golfo San Matías, Río Negro. Para ello, se construirá un gasoducto dedicado de 48 pulgadas de diámetro y aproximadamente 520 kilómetros de extensión. En paralelo, un poliducto de 24 pulgadas trasladará los líquidos y condensados hacia la costa.
La planta tendrá una capacidad final de 12 millones de toneladas anuales (MTPA) de GNL, con un desarrollo en dos fases. La primera etapa permitirá operar al 50%, con 6 MTPA, vinculada a la puesta en marcha del primer FLNG. La segunda fase completará la capacidad total para abastecer al segundo buque de licuefacción.
Autonomía y abastecimiento de agua
El complejo será autónomo, con sus propios sistemas de generación eléctrica mediante turbinas de gas. Aunque el predio total es de 525 hectáreas, la infraestructura operativa ocupará unas 174,9 hectáreas, incluyendo la planta IGTP (54,9 ha), las antorchas (15,4 ha) y las facilidades temporales de construcción (120 ha).
Para el suministro de agua, se construirá un acueducto soterrado de 15,8 kilómetros y 20 pulgadas de diámetro, con toma en el río Neuquén. A mitad de recorrido, una Instalación de Separación de Corrientes (ISC) distribuirá el recurso hacia la planta y los sets de fractura. El sistema tendrá una capacidad máxima de 29.000 metros cúbicos de agua por día.
La inversión millonaria y los plazos
YPF estima una inversión total de 2.100 millones de dólares para el desarrollo de la IGTP. Las tareas tempranas comenzarían a finales de 2026, con la construcción principal en 2027. La obra durará unos tres años y alcanzará su pico de empleo en 2028, con más de 4.500 trabajadores. Una vez en operación continua, prevista para 2030, la planta contará con una plantilla fija de 110 personas.
La empresa ya definió al contratista: la Unión Transitoria de Empresas (UTE) integrada por la argentina SACDE y la italiana Tecnimont fue seleccionada como front runner de la licitación realizada por YPF y ENI. El consorcio liderará la ingeniería de detalle, el diseño ejecutivo y la definición técnica de la infraestructura.
Este proyecto refuerza el rol de Vaca Muerta como pilar de la matriz energética provincial, regional y nacional. Con el gas tratado y transportado hacia las costas rionegrinas, Argentina podría posicionarse como un actor relevante en el mercado mundial de GNL.