El mensaje de Luciano Castro que revela la verdad sobre su hijo mayor
Luciano Castro dejó a todos con un nudo en la garganta al publicar una foto del pasado con un mensaje revelador para su hijo. ¿Qué secreto sobre su relación y la vida alejada de Mateo se esconde detrás de esta dedicatoria?
Luciano Castro sorprendió a sus seguidores con una publicación íntima que dejó al descubierto el vínculo especial con su primogénito. El actor compartió un emotivo mensaje para Mateo, quien acaba de cumplir 24 años, en medio de una vida alejada de los reflectores. La dedicatoria llegó a través de las historias de Instagram, mostrando una faceta más familiar del galán.
En la imagen, se ve a Castro sosteniendo en brazos a un bebé recién nacido. El pie de foto que acompañó la foto retro fue breve pero contundente: “Felices 24, Mateo. Orgulloso de ser tu papá. Te amo”. Este gesto contrasta con el perfil bajo que mantiene el joven, quien deliberadamente se mantiene lejos de la exposición mediática y de los periodistas.
¿Qué une a padre e hijo más allá de la sangre?
Según trascendió, el vínculo entre Luciano y Mateo se fortalece a través de dos grandes pasiones compartidas. El joven heredó el fanatismo del actor por el boxeo y también por Boca Juniors. Esto les permite compartir horas en el gimnasio y asistir juntos a la Bombonera.
Mateo es el hijo mayor de Castro, fruto de su relación con Florencia, una mujer que, al igual que su hijo, huye de las cámaras y no pertenece al mundo del espectáculo. El actor ha admitido públicamente una gran deuda en su paternidad: nunca llegó a convivir con Mateo. Sin embargo, siempre ha valorado y priorizado pasar mucho tiempo de calidad con él desde que era pequeño.
El boxeo, un legado que generó polémica familiar
La pasión por el boxeo se cultivó desde la infancia de Mateo. El actor lo llevaba constantemente a gimnasios y rings, algo que incluso generó discusiones con la madre del joven. Florencia llegó a culpar a Castro por haber entusiasmado a su hijo con el deporte de los puños. A pesar de esto, tanto padre como hijo coinciden en que se trata de una afición que “se lleva en la sangre”.
Hoy, el rol de Luciano ha evolucionado. Mateo ingresó al mundo profesional del boxeo y es su padre quien lo acompaña a las peleas. Castro ha aclarado que no le da consejos ni lo abruma con indicaciones durante los combates, pero sí le ofrece su opinión calificada una vez que termina la contienda, la cual el joven escucha y valora.
“Mateo no me quiere en el rincón, ni tampoco que lo ayude con el plan de pelea, así que lo miro de afuera, solo, y después le doy un panorama de lo que me pareció”, explicó el actor, quien confesó que a él “le hubiera encantado ser boxeador profesional”.
Esta pasión compartida también les brinda la oportunidad de viajar juntos. Luciano ha viajado con Mateo a lugares como Las Vegas para presenciar combates entre las grandes estrellas del boxeo mundial. Estos viajes, que en principio tienen un objetivo deportivo, se transforman en un valioso tiempo de convivencia entre padre e hijo, donde surgen charlas profundas sobre la vida.
Así, a través del deporte y el fanatismo futbolero, Luciano Castro ha construido un puente sólido con su hijo mayor, un vínculo que ahora celebró con un simple pero significativo mensaje en las redes sociales, mostrando un lado menos conocido de su vida familiar.