El mensaje de Talleres que hizo llorar a Río Gallegos tras la despedida de José y Leo
El club que vio crecer a José y Leo se pronunció tras la despedida y dejó una frase que todavía resuena en Río Gallegos. Lo que dijeron sus dirigentes sobre el lugar donde los chicos se sentían en casa.
El Club Talleres de Río Gallegos rompió el silencio después de los días más duros y lo hizo con una frase que resume el dolor y el abrazo de toda una comunidad: "Una familia nunca deja solos a los suyos".
La institución se refirió así a la despedida de José y Leo, los dos hermanitos que murieron en la tragedia de Palermo Aike, un golpe que todavía sacude a la ciudad.
Durante esas jornadas, familias, profesores, dirigentes y allegados al club se mantuvieron cerca de los seres queridos de los chicos. Esa contención fue la que Talleres quiso poner en palabras una vez que se concretó el último adiós.
"Soñamos con construir mucho más que un club"
Bajo el título "Talleres es una gran familia", la entidad hizo propias las palabras de Iván Alberoni y las compartió con emoción y agradecimiento.
"Desde nuestros comienzos soñamos con construir mucho más que un club: queríamos formar una gran familia. Y hoy, en medio de tanto dolor, sentimos que ese sueño se hizo realidad", expresó.
El texto también destacó el acompañamiento que recibió la familia en estos días tan difíciles y subrayó que los lazos que se arman alrededor del deporte exceden ampliamente lo que ocurre dentro de una cancha.
"El acompañamiento de las familias, de quienes hoy forman parte del club y de aquellos que en algún momento transitaron este camino, nos demuestra que los vínculos que se construyen en Talleres van mucho más allá de una camiseta", señaló.
Un agradecimiento en medio del dolor
La institución reservó un párrafo especial para quienes sostienen el día a día del club y estuvieron presentes cuando más se los necesitaba.
"Gracias a cada profe, a la Comisión Directiva, a las familias y a todas las personas que trabajan día a día para hacer crecer esta institución", manifestó.
El cierre fue el que condensó el espíritu de todo el mensaje y el sentimiento de la comunidad de Talleres.
"Porque Talleres no es solamente un club, es una familia. Y una familia nunca deja solos a los suyos".
Unidos por José, Leo y su familia
La publicación terminó reafirmando el acompañamiento a los seres queridos de los hermanitos: "Hoy más que nunca, unidos por la familia de José y Leo. ¡Orgullosos de la familia que construimos entre todos!".
La tragedia de Palermo Aike dejó una herida profunda en Río Gallegos. En medio de un dolor imposible de dimensionar, el mensaje de Talleres volvió a recordar que un club puede ser mucho más que un lugar para practicar deporte: puede ser un espacio de afecto, de pertenencia y de solidaridad.
Y cuando una familia atraviesa el peor de los dolores, esa otra familia que se construyó alrededor de una camiseta también está ahí para abrazarla.