El mensaje del Obispo Medina en San Cayetano que nadie esperaba: "Acá nadie camina solo"
¿Sabías que el obispo de Río Gallegos tiene un mensaje especial para todos? En plena fiesta de San Cayetano, sus palabras sobre la comunidad y la esperanza están dando que hablar. Conocé los detalles de una jornada de fe que unió a miles.
El santuario de Río Gallegos se convirtió en el epicentro de la fe y la esperanza este viernes, cuando miles de fieles se congregaron para honrar a San Cayetano, el patrono del pan y el trabajo. La misa central, presidida por el obispo Ignacio Medina, no solo celebró la devoción, sino que dejó un mensaje profundo sobre la comunidad y la solidaridad.
Una multitud unida por la fe
La séptima y última celebración del día reunió a una amplia concurrencia en el Santuario San Cayetano de la capital santacruceña. El obispo diocesano, visiblemente emocionado, dio inicio a su homilía con palabras que resonaron en cada rincón del templo: "Es una alegría poder estar junto a ustedes hoy".
Medina destacó que esta fiesta trasciende lo religioso: "Es la fiesta del pueblo de Dios, la fiesta de la familia, la fiesta de la comunidad". En su mensaje, subrayó que los presentes no eran "un grupo de desconocidos que coincidieron en un lugar", sino "una familia congregada por la fe", unida por intenciones, velas encendidas y un corazón cargado de nombres: familiares, vecinos, amigos en busca de trabajo, abuelos y niños.
La providencia y la comunidad
El obispo aprovechó la ocasión para referirse a la asunción formal del sacerdote Luis Hetze como rector y párroco del santuario, un hecho que consideró parte de la providencia divina: "La providencia de Dios no hace nada por casualidad". Hetze asumió "después de un año entero de caminar, celebrar y compartir la vida con todos nosotros".
En su reflexión sobre la primera lectura, Medina recordó cuántas veces San Cayetano ha sostenido la fe de la comunidad. "Cada año venimos a pedir pan, trabajo, pero venimos sobre todo a darle gracias, porque descubrimos que Dios nunca nos abandona", afirmó, y añadió que el santo enseñó que la providencia no es "una idea abstracta, sino una presencia viva que se experimenta en el calor de un pueblo que reza unido".
Una anécdota que hizo reflexionar
En un momento distendido, el obispo compartió un pedido particular de un vecino: que rezara por él para ganarse el Quini 6. Medina respondió con una pregunta que invitaba a la introspección: "El dinero te salva la existencia, 70, 80, 90 años. ¿Y con la eternidad, qué vas a hacer? ¿Y con el reino de Dios, qué vas a hacer?".
Esta anécdota sirvió como puente para su mensaje central: en un mundo dominado por el individualismo, las fiestas patronales son "un grito de esperanza" que nos recuerdan que "acá nadie camina solo". Jesús, dijo, habla a una comunidad, no a individuos aislados: "No temas, pequeño rebaño, porque el padre de ustedes les ha querido dar el reino".
El verdadero tesoro del santuario
Medina concluyó su homilía señalando cuál es el verdadero tesoro de esta celebración: "No son las paredes, ni los edificios. El tesoro de esta comunidad son ustedes, cada peregrino". Destacó el trabajo de catequistas, voluntarios de Cáritas, jóvenes, enfermos y abuelos, y llamó a dejar atrás el egoísmo para construir una comunidad solidaria.
"Que el pan de la mesa no falte en ningún hogar, que la alegría del trabajo sea para quienes lo están buscando y que la alegría de ser comunidad nos acompañe siempre. Que así sea. ¡Viva San Cayetano!", expresó para finalizar.
La fiesta continúa
Las actividades por San Cayetano continuarán este sábado 8 de agosto a partir de las 20:00 con la gran peña, que contará con grupos de danza folclórica, artistas locales y servicio de buffet. Una oportunidad para seguir celebrando la fe y la comunidad.
