El mensaje del padre Pepe antes de que Abdala asuma en La Banda
El padre Pepe habló en la previa de la asunción de Llamil Abdala en La Banda y marcó un contraste con lo que, según él, se propone desde otros niveles del poder nacional. La frase que eligió para describir a Santiago del Estero...
El padre Pepe se metió en la previa del recambio institucional de La Banda con una reflexión que apunta directo a lo que, según él, distingue a Santiago del Estero. A horas de la asunción de Llamil Abdala como intendente, el sacerdote puso el acento en la identidad comunitaria de la provincia y en la necesidad de sostenerla desde los lugares de responsabilidad.
El nuevo jefe comunal, que ganó las elecciones del 2 de agosto, tomará el mando este sábado por la tarde en una ceremonia que se hará en el Nuevo Cine Teatro Municipal Renzi. En ese escenario, el religioso eligió hablar de valores y de convivencia más que de nombres y cargos.
Comunidad contra individualismo
El padre Pepe planteó un contraste entre la forma de vivir en sociedad que identifica a los santiagueños y las posturas individualistas que, a su juicio, aparecen en otros niveles del poder nacional. Para él, esa mirada colectiva es un capital que hay que cuidar.
“Y más con esa mirada comunitaria que tiene Santiago del Estero, que no es el individualismo que proponen en otros niveles de poder en la Nación. Eso hay que... yo te digo como bonaerense, es algo muy valioso que tiene Santiago del Estero y tienen que procurar mantenerlo siempre, porque es algo distintivo de esta provincia y de otras más, pero que la puede expresar políticamente a través de sus distintos representantes”, sostuvo.
El sacerdote también subrayó que ese rasgo no se sostiene solo con discursos, sino con prácticas concretas de quienes ocupan cargos institucionales. La idea de que el bienestar se construye con otros atravesó buena parte de su mensaje.
El diálogo como herramienta
En la misma línea, el padre Pepe rescató el valor del diálogo y de la capacidad de ponerse en el lugar del otro para armar lazos sociales más firmes. Según planteó, la búsqueda del bienestar colectivo debería ser uno de los principios que ordenen la convivencia.
“Por supuesto, el diálogo y esta mirada de comunidad, que vos decís: la felicidad es ver bien, feliz al otro también. Y bueno, este concepto está muy metido y creo que hay que seguir sosteniéndolo”, manifestó.
Para el religioso, esos valores forman parte de la identidad santiagueña y necesitan mantenerse vivos tanto en la vida diaria como en la construcción institucional. La solidaridad, el encuentro y la preocupación por los demás son, a su entender, pilares de esa forma de estar en el mundo.