El mensaje del Papa antes de volar a la Argentina que incomodó a más de uno
A días de llegar al país, el Papa habló de la justicia social y de los migrantes, y hasta citó a Francisco. El mensaje que eligió para su última audiencia antes de volar a la Argentina.
El papa León XIV brindó su última audiencia general en el Vaticano antes de encarar la gira más extensa de su pontificado, que lo traerá a la Argentina. Desde la Plaza de San Pedro, el Sumo Pontífice puso el foco en la justicia social, el destino de los bienes, la dignidad del trabajo y la responsabilidad de la política frente a las necesidades de la sociedad, ejes que cobran particular peso a días de su llegada al país.
“El próximo viernes partiré hacia Sudamérica, para visitar Uruguay, Argentina y Perú. Me encomiendo a sus oraciones, para que este viaje fortalezca la fe, renueve la esperanza, reavive el fuego de la caridad y sea un impulso para seguir anunciando el Evangelio con alegría”, expresó ante los fieles. Y añadió: “Que el Señor bendiga esta misión en estos países muy queridos por mí”.
El presidente Javier Milei salió a responderle en la red social X. “Su Santidad, la Argentina lo espera con enorme alegría. Será un gran honor recibirlo en nuestra tierra. Que su visita fortalezca la fe, renueve la esperanza y lleve un mensaje de paz a todos los argentinos. ¡Lo esperamos, Santo Padre!”, publicó el mandatario, junto a dos emojis de leones.
La doctrina social, eje del mensaje
En la audiencia, León XIV retomó la constitución pastoral Gaudium et Spes, aprobada en 1965 durante el Concilio Vaticano II, para advertir que “son más actuales que nunca los llamamientos a comprometerse para eliminar las discriminaciones contra los grupos sociales más débiles y contra los migrantes”. También recordó que uno de los conceptos fundamentales del magisterio social es “el destino universal de los bienes de la tierra” y alertó sobre “el peligro para la paz mundial que deriva de los desequilibrios vinculados a un desarrollo económico que no es equitativo y que no respeta la creación”.
En ese marco, destacó el concepto de desarrollo integral presente en la encíclica Populorum progressio (1967) de san Pablo VI y subrayó que el corazón de la economía es el trabajo. “El verdadero desafío es ofrecer a todos oportunidades para poner en práctica sus capacidades: no son aceptables la desocupación, la explotación y las condiciones de trabajo que ponen en peligro la salud y la propia vida”, planteó.
Más adelante, afirmó que “la comunidad política existe en función del bien común, que consiste en ‘el conjunto de aquellas condiciones de vida social con las cuales los hombres, las familias y las asociaciones pueden lograr con mayor plenitud y facilidad su propia perfección’”. Y agregó que “siempre hacia el bien común debe mirar el ejercicio de la autoridad política, que se estructura y obra según las circunstancias locales e históricas, pero siempre teniendo presente el bien de toda la familia”.
Para cerrar, citó a Francisco: “Queridos hermanos, comprometerse en la economía y en la política según estos criterios es un modo de construir la paz. Como recordaba el Papa Francisco, ‘la guerra es un fracaso de la política y de la humanidad, una claudicación vergonzosa, una derrota frente a las fuerzas del mal’. Al contrario, la política que cuida de las heridas de los pueblos y de quienes sufren injusticias ofrece motivos de esperanza para el futuro de la humanidad”.
Por eso, animó a los jóvenes “a seguir el ejemplo de aquellos hombres y de aquellas mujeres que en estos ámbitos dieron buen testimonio” y exhortó a impulsar “de nuevo la formación sobre la doctrina social de la Iglesia”.
Una gira exigente tras la operación
Con 71 años y a tres semanas de haber sido operado por un tumor en un pulmón, el Papa nacido en Chicago —aunque con nacionalidad peruana, donde vivió la mitad de su vida sacerdotal— iniciará este viernes la gira más larga de su pontificado. Serán 11 días por tres países, con más de 30 mil kilómetros recorridos en 12 vuelos, dos traslados en helicóptero y ascensos a alturas superiores a los 3.000 metros, como en Cusco.
Si bien en un primer momento se puso en duda la realización del viaje, desde el Vaticano ratificaron que “ya transcurrieron los 14 días necesarios de recuperación y sus médicos confían en que contará con la asistencia necesaria en el caso de que surja algún problema”.