El mensaje que dejó una argentina antes de ser secuestrada por Hamas
Una argentina alcanzó a mandar un mensaje desde el refugio antes de que se cortara la comunicación. Lo que decía, y las historias de los otros secuestrados por Hamas, en una nota que estremece.
El 7 de octubre de 2023, mientras los kibutz del sur de Israel despertaban bajo el fuego de Hamas, decenas de argentinos quedaron atrapados en el infierno. Algunos murieron. Otros fueron arrastrados a Gaza como rehenes. Sus familias, desde Israel y desde Argentina, siguen esperando una señal.
Los primeros minutos del ataque
A las 6:30 de la mañana, las sirenas rompieron la calma del Shabat. En cuestión de minutos, cientos de milicianos de Hamas cruzaron la frontera por aire, tierra y mar. Los kibutz cercanos a Gaza —Nir Oz, Be'eri, Kfar Aza, Nahal Oz— fueron los primeros en recibir el impacto. Allí vivían varias familias argentinas.
Los mensajes de WhatsApp empezaron a llegar a Buenos Aires con desesperación. "Están entrando a las casas", "se escuchan disparos", "nos estamos escondiendo". Del otro lado, la impotencia.
Los argentinos secuestrados
Entre los rehenes que Hamas exhibió en videos y que luego fueron identificados por sus familias hay ciudadanos argentinos de distintas edades. Algunos tenían doble nacionalidad; otros habían nacido en Argentina y emigrado a Israel años atrás. La lista incluye nombres como los de Shiri Bibas y sus dos hijos pequeños, Yarden Bibas, Ofer Kalderon, Fernando Marman, Louis Har, Clara Marman, Gabriela Leimberg, Mia Leimberg y Itzik Elgarat, entre otros.
La mayoría fueron capturados en sus propios hogares, en medio del caos y la violencia. Algunos lograron enviar un último mensaje antes de que se cortara la comunicación.
El caso de Shiri Bibas y sus hijos
Shiri Bibas, argentina-israelí, vivía en el kibutz Nir Oz con su esposo Yarden y sus dos hijos: Ariel, de 4 años, y Kfir, de 9 meses. El 7 de octubre, la familia fue secuestrada. Un video difundido por Hamas mostró a Shiri con sus hijos en brazos, rodeada de milicianos. Yarden fue capturado por separado.
La imagen de la mujer con los dos pequeños se volvió un símbolo de la tragedia. Sus familiares en Argentina y en Israel iniciaron una campaña para exigir su liberación. Hasta el cierre de esta nota, no había confirmación oficial sobre su estado.
Ofer Kalderon, el carpintero de Nir Oz
Ofer Kalderon, de 53 años, también vivía en Nir Oz. Es carpintero y padre de cuatro hijos. El 7 de octubre, cuando los terroristas irrumpieron en el kibutz, Ofer se encontraba en su casa. Alcanzó a escribirle a su familia que se escondía en el refugio. Luego, silencio. Días después, Hamas confirmó que lo tenía en su poder.
Sus hijos, algunos de ellos argentinos, han hablado con medios internacionales para pedir por su liberación. "Mi papá es un hombre pacífico, un trabajador. No entiende de política, solo quiere volver a casa", dijo uno de ellos.
Fernando Marman y Louis Har
Fernando Marman, de 60 años, y Louis Har, de 70, son argentinos residentes en Israel. Fueron secuestrados en el kibutz Nir Yitzhak, según confirmaron sus familiares. Ambos tienen nacionalidad argentina y sus casos fueron incluidos en la lista de rehenes que el gobierno argentino sigue de cerca.
La Cancillería argentina, a través de su embajada en Israel, ha estado en contacto con las familias para brindar asistencia consular.
Clara Marman y Gabriela Leimberg
Clara Marman, hermana de Fernando, y su pareja, Gabriela Leimberg, también fueron capturadas. Ambas son argentinas y vivían en Israel desde hace años. Según testigos, fueron sacadas de su casa a la fuerza junto a otros vecinos.
La hija de Gabriela, Mia Leimberg, de 17 años, también fue secuestrada. Su caso conmovió porque en un video se la ve caminando junto a su madre y su tía, custodiadas por milicianos.
Itzik Elgarat
Itzik Elgarat, argentino-israelí de 69 años, fue capturado en el kibutz Nir Oz. Padece una enfermedad crónica y requiere medicación diaria, según denunciaron sus familiares. Su estado de salud es una de las mayores preocupaciones.
La incertidumbre de las familias
Desde el 7 de octubre, las familias de los rehenes argentinos viven en una montaña rusa de rumores y silencios. Algunos recibieron señales indirectas a través de videos de Hamas; otros no han tenido ninguna noticia.
En Buenos Aires, el gobierno argentino activó un protocolo de emergencia y mantiene reuniones periódicas con los familiares. También se sumó a los pedidos internacionales para que se permita la liberación de los secuestrados.
Mientras tanto, la comunidad argentina en Israel y en el país sigue organizando actos y campañas para mantener viva la memoria de los rehenes. Cada nombre, cada historia, es un recordatorio de que la tragedia del 7 de octubre sigue sin resolverse.
Este artículo se basa en información de La Nación y en testimonios públicos de familiares.