El mensaje que delató a los gatilleros que atacaron a tiros dos sedes policiales
Una conversación de WhatsApp con mensajes como "traé la moto" terminó por incriminar a dos jóvenes acusados de balaceras contra sedes policiales y del asesinato al azar de un vecino que sacaba a pasear a su perro. ¿Qué más revelaron los celulares?
Una simple conversación de WhatsApp terminó por complicar a dos jóvenes acusados de ser los autores de una serie de balaceras con mensajes mafiosos contra dependencias policiales de Rosario, en agosto de 2023. Ahora, ambos se sientan en el banquillo de los acusados con pedidos de condena que van de los 25 a los 32 años de prisión.
Roberto Ignacio Chapire, de 25 años, y Lautaro Román Núñez, de 24, comenzaron a ser juzgados el viernes pasado en el Centro de Justicia Penal. La fiscal Laura Riccardo, de la Unidad especializada en Violencias Altamente Lesivas, los acusa de ser los tiradores que aquel mes atacaron a balazos la entonces Agencia de Investigación Criminal (hoy Policía de Investigaciones) y el destacamento policial "El Tanque" de barrio Tablada. En uno de esos ataques, un vecino resultó herido.
El crimen que abrió la serie
Pero la historia arrancó un poco antes. El 18 de agosto de 2023, Laureano Cardozo, un joven de 23 años, salía de su casa en Flammarión al 5100 para pasear al perro cuando un grupo de gatilleros abrió fuego desde un auto. Cardozo, ajeno a cualquier disputa mafiosa, murió por los balazos en el pecho y una mano. Su familia, que encabezó marchas pidiendo justicia, siempre remarcó que no tenía problemas con nadie.
El vehículo, un Fiat Uno blanco con llantas negras, fue abandonado horas después. Una pericia detectó huellas de Núñez en la ventanilla delantera del acompañante. El auto había sido robado un día antes, el 17 de agosto, cuando estaba estacionado en 9 de Julio al 100.
Los ataques a las sedes policiales
Siete días después del crimen de Cardozo, el 25 de agosto, dos atacantes en moto dispararon contra el frente de la Agencia de Investigación Criminal, en Lamadrid al 500. Antes de escapar en contramano, arrojaron un cartel con una amenaza directa: "Nico Camino, Erik Masini y fiscal Edery, dejen de matar gente inocente o si no vamos a matar policías, juez y fiscales".
El mensaje apuntaba a Pablo Nicolás Camino, exgerenciador de una franquicia de Los Monos y acusado de idear el crimen del artista callejero Lorenzo "Jimi" Altamirano y una balacera contra el supermercado de los suegros de Lionel Messi. El otro destinatario, Rodolfo "Eri" Massini, es un preso federal condenado por narcotráfico, señalado por actuar en sociedad con Camino en la organización "La Mafilia".
Minutos después, a unas veinte cuadras, los mismos atacantes dispararon contra el destacamento "El Tanque", en Doctor Riva y avenida Grandoli. Allí también dejaron una nota similar y un vecino de 34 años, David Rodrigo O., que esperaba el colectivo, recibió un balazo en el abdomen.
La pista del asiento roto y el celular
Las cámaras de seguridad mostraron que los atacantes se movían en una moto Guerrero 150 con el asiento roto. Ese detalle fue clave: el 30 de agosto, Chapire fue detenido en su casa de bulevar Seguí al 200, donde secuestraron una moto con esas características. En ese momento quedó preso por encubrimiento agravado.
Pero el análisis de su celular cambió el rumbo de la investigación. Chapire tenía agendado a Núñez y habían intercambiado mensajes como "vamos a activar" o "traé la moto", lo que los vinculaba directamente con la organización de los ataques. Además, el teléfono de Chapire registró actividad en la zona de los hechos. Así, de simple encubridor pasó a ser acusado como uno de los ejecutores.
Núñez fue detenido cinco días después de las balaceras, cuando sus huellas aparecieron en el auto usado en el crimen de Cardozo y en los carteles arrojados en las escenas. Cuatro meses más tarde, se sumó otra causa: la Fiscalía lo acusa de haber ofrecido 2 millones de pesos, desde su celda, para gestionar el rescate de un preso de la cárcel de Piñero que había sido trasladado al Hospital Provincial. Ese incidente terminó con el crimen a tiros del policía Leoncio Bermúdez.
En el debate, Chapire y Núñez enfrentan cargos por portación ilegal de arma de fuego, tentativa de homicidio y amenazas calificadas. Para Núñez, la fiscalía suma el homicidio de Cardozo. En la causa ya hubo una condena: una mujer fue sentenciada a dos años de prisión condicional por tenencia ilegal de arma de guerra.