El mensaje que la pareja del piloto del Bell 412 asegura haber recibido antes que la caja negra
La investigación del accidente del Bell 412 espera la caja negra que viajará a Washington. Pero la pareja del piloto asegura que la respuesta le llegó antes, en dos madrugadas que todavía no puede explicar del todo.
Mariana Lorenzo, pareja del piloto Matías Valenzuela, publicó en redes sociales un relato íntimo sobre dos experiencias que, según aseguró, vivió en las madrugadas posteriores al accidente del helicóptero Bell 412 en Ischigualasto. En el texto, titulado "Lo que me vino a contar antes que la caja negra", describió imágenes que, para ella, funcionaron como una despedida y como una posible explicación de lo ocurrido.
La tragedia ocurrió el 29 de julio a las 10.26 en la zona serrana de Valle Fértil, cuando la aeronave se precipitó en inmediaciones del Parque Ischigualasto. A bordo viajaban siete personas: el subjefe de la Policía de San Juan, Germán Videla; el jefe y subjefe del Departamento Bomberos, Rubén Castro y Jorge Carbajal; el director de Protección Civil, Carlos Heredia; los brigadistas Andrés Bosch y Rodrigo Aimetta; y el piloto Matías Valenzuela.
La primera experiencia
Según contó Lorenzo, durante la madrugada del 30 de julio, pocas horas después del accidente, se encontraba acostada y sin poder dormir. En medio del dolor, aseguró que alrededor de las 4 de la mañana tuvo una imagen que describió como extremadamente real.
Con los ojos semicerrados, dijo haber visto al Bell 412 con todas sus luces encendidas y el sonido del helicóptero presente en la escena. Según su relato, Matías estaba a los mandos y le mostraba lo que había sucedido. Una nube espesa envolvía la aeronave y le impedía tener visibilidad; luego, el helicóptero terminaba impactando contra una formación rocosa.
"Eso me tranquilizó, en una forma de decir, porque obtuve la respuesta a la tragedia", escribió Mariana. Al día siguiente, contó lo sucedido a familiares y amigos.
Una segunda despedida
La experiencia, según relató, se repitió durante la madrugada del 31 de julio, nuevamente cerca de las 4. Otra vez aseguró haber escuchado el helicóptero y visto sus luces. Pero esta vez la escena tuvo un componente más personal: Matías le extendió la mano.
Mariana contó que estiró su brazo y logró tomarla. En ese instante, según describió, todo se transformó en humo y desapareció. Después de esas dos experiencias, aseguró que nunca volvió a verlo. "Intento y ya no veo nada, solo aparece oscuridad", escribió.
Para Lorenzo, aquellas imágenes representaron una despedida y la manera en que Matías le permitió dejar de buscar responsables por lo ocurrido.
Qué investiga la Justicia
El relato de Mariana aparece en un momento clave de la investigación, aunque no constituye una prueba pericial ni permite establecer por sí mismo la causa del accidente. Entre las hipótesis que analiza la investigación aparece la posibilidad de que las condiciones de visibilidad hayan tenido un papel determinante. También se estudia la posibilidad de que la aeronave haya impactado contra una formación geológica, provocando daños que derivaron en la pérdida de control. Sin embargo, todavía no existe una conclusión oficial sobre las causas.
La caja negra, una pieza clave
La expectativa está puesta ahora en la información registrada por la caja negra del Bell 412. Debido a que los especialistas no pudieron acceder a sus datos en Argentina, el dispositivo será trasladado a Washington para realizar una pericia especializada. El análisis internacional podría aportar información fundamental para reconstruir los últimos minutos del vuelo y determinar qué ocurrió antes del impacto.
Mientras tanto, los restos del helicóptero permanecen preservados en el lugar del accidente ante la posibilidad de que sean necesarios nuevos peritajes una vez conocida la información registrada.
En su publicación, Mariana aclaró que su experiencia no pretende ser una explicación científica de la tragedia. Es, según sus propias palabras, aquello que vivió en medio del dolor por la pérdida de su pareja. Su interpretación quedó plasmada en una frase: "Fue esa nube gigante, espesa, que apareció de golpe y se tragó al Bell 412".
Según Mariana, aquella nube les habría quitado "el cielo, la montaña, la visión" y terminó llevando a la aeronave hacia la formación rocosa. "Para que sepa que él estaba haciendo lo que amaba, que lo tenía controlado hasta que el clima se lo llevó", escribió al finalizar su relato.