El mercado automotor se enfría: las concesionarias sienten el golpe y ajustan sus números
Las concesionarias enfrentan un 2026 con menos ventas y márgenes que se achican. ¿Qué pasó con las proyecciones de la industria? Los detalles que preocupan al sector.
La venta de autos en Argentina no levanta cabeza y las concesionarias ya sienten el impacto en sus balances. La caída de la demanda y la rentabilidad cada vez más ajustada ponen en alerta a todo el sector, que esperaba un año con cifras mucho más optimistas.
Eduardo Robla, gerente general de Fiorasi y Corradi en Trelew, fue contundente al describir el presente: el mercado automotor atraviesa una fuerte competencia, exceso de stock y menos compradores. El panorama, lejos de mejorar, complica las proyecciones que se habían trazado para 2026.
¿Cuánto se esperaba vender y qué pasó?
La industria automotriz había proyectado comenzar el año con un mercado cercano a las 620.000 o 640.000 unidades. Sin embargo, las estimaciones actuales se ubican alrededor de los 535.000 vehículos, es decir, unas 100.000 unidades menos de lo previsto. Las terminales y concesionarias habían armado sus estructuras para un nivel de actividad mayor, pero ahora se encuentran con una oferta que supera a la demanda.
La estrategia: resignar margen para vender
Robla señaló que los precios de lista de los vehículos prácticamente no aumentaron durante el año. Las bajas que ve el consumidor se explican, en su mayoría, por promociones y descuentos. "Lo que se ha resignado es margen", dijo el empresario, quien también remarcó que los impuestos y las cargas que pesan sobre la actividad no tuvieron una reducción significativa. A eso se suma el incremento de los costos operativos, lo que deja una rentabilidad cada vez más fina para las concesionarias tradicionales.
¿Qué pasa con las tasas de financiación?
El ejecutivo también puso el foco en las tasas de financiación. Si bien bajaron en términos nominales, todavía siguen siendo elevadas para la actividad productiva. En ese contexto, la competencia se vuelve intensa y muchas veces conviene resignar margen para vender stock antes que afrontar costos financieros altos. "Te encontrás con un momento donde la competencia es altísima y muy descarnada", sostuvo Robla.
Frente a este escenario, las empresas locales están revisando sus números "muy puntillosamente", aunque el gerente advirtió que no alcanza solo con ajustar gastos. El desafío es mayor y requiere repensar la estrategia comercial en un contexto donde el mercado no acompaña.