El mercado que se caía un 13% y la advertencia que encendió luces amarillas en Entre Ríos
La actividad venía en alza y el mercado automotor iba a crecer un 10%. Pero el número final fue otro: una caída del 13% que encendió las alarmas del sector empresario. Ramiro Reiss analizó el golpe, los impuestos que complican a Entre Ríos y el pedido que le hizo al Gobierno.
La actividad económica en Entre Ríos muestra un panorama desparejo y el sector empresario ya habla de "luces amarillas". Ramiro Reiss, presidente del Consejo Empresario de la provincia, puso el foco en la caída del comercio, la construcción y los servicios, y reclamó bajar la presión impositiva para que las empresas puedan competir.
Lo hizo durante una entrevista en el programa Plaza Mansilla, que se emite por Elonce Radio & Streaming FM 98.7, donde repasó los costos de producir en la provincia, la falta de inversiones y la situación del mercado automotor, un rubro que conoce de cerca.
Un mapa desigual
Reiss describió una provincia con realidades muy distintas según el sector. Mientras el agro y la industria agroalimentaria mantienen buenos niveles de actividad, los rubros ligados al consumo interno atraviesan un momento complicado.
"La situación económica y de actividad en la provincia es bastante heterogénea. Podemos ver sectores como el agropecuario o el industrial, que en Entre Ríos mayoritariamente está ligado a la agroalimentación, está con buenos niveles de actividad", explicó.
El problema aparece en construcción, comercio y servicios. Según el dirigente, esas actividades tienen un nivel de actividad que bajó y enfrentan una competencia cada vez más dura, con más actores repartiéndose la misma torta.
"Cuando hay competencia, la rentabilidad baja muchísimo y, si eso se suma a un nivel de actividad moderado, se encienden luces amarillas. Hay mucha preocupación en varios sectores", advirtió.
El peso de los impuestos
Uno de los reclamos centrales de Reiss apuntó a la carga tributaria que soportan las empresas entrerrianas. A su entender, la apertura comercial del país exige competir con productos del exterior, pero con costos que en otros países no existen.
"Al abrirse la Argentina hacia el mundo, quedamos con costos que otros países no tienen. Ingresos Brutos y las tasas municipales, que en realidad son otro impuesto con el nombre de tasa, hacen que tengamos que competir con el resto del mundo en un esquema donde tenemos costos que otros países no tienen", sostuvo.
El empresario reconoció que las restricciones presupuestarias de la provincia y los municipios hacen difícil una baja inmediata de tributos, pero valoró que desde el Gobierno provincial vean ese objetivo como una meta. "El tema es cuándo", resumió.
Las diferencias con Santa Fe y Córdoba
Reiss también marcó las desventajas históricas de Entre Ríos frente a otras provincias de la Región Centro. Mencionó el costo de la energía, la infraestructura y la distribución territorial de la población como factores que juegan en contra.
La dispersión en muchas ciudades pequeñas y medianas es una ventaja para la calidad de vida, admitió, pero complica la llegada de inversiones porque no hay un gran conglomerado urbano que concentre consumo.
"La distribución de la población en muchas ciudades medianas de toda la provincia hace que no tengas un conglomerado de una ciudad grande donde puedas tener mucho consumo", indicó, y comparó con el Gran Rosario, donde las empresas encuentran esa masa de consumidores.
"Históricamente Entre Ríos ha tenido impuestos más caros y energía más cara. Eso se trata de ir corrigiendo, pero no se puede hacer en un corto plazo por las restricciones presupuestarias", afirmó.
Empleo público y competitividad
Otro punto que puso sobre la mesa fue la estructura del empleo provincial. Para Reiss, Entre Ríos tiene un peso del sector público mucho mayor que Santa Fe y Córdoba, lo que obliga a un presupuesto más grande y deriva en impuestos más altos.
"Eso hace que las empresas seamos menos competitivas y que limitemos la inversión en la provincia", agregó.
Sobre el rol del Estado, consideró que en lugar de rescatar de forma directa al sector privado, debe generar incentivos para que las empresas incorporen trabajadores. A su juicio, el presupuesto estatal debería concentrarse en salud, educación, seguridad y justicia.
También remarcó que los cambios estructurales necesitan continuidad más allá de un gobierno. "Ese cambio no se puede dar rápidamente. Tiene que ser un proceso que necesita un tiempo que tiene que trascender los tiempos de una gobernación de cuatro años", afirmó.
El pedido de acuerdos políticos
Reiss valoró que en Entre Ríos haya un clima de menor confrontación política que a nivel nacional, aunque sostuvo que faltan consensos duraderos sobre el desarrollo provincial.
"No veo grandes disputas políticas o una confrontación agresiva, y eso lo aplaudo, pero tampoco veo esa visión de querer sumar propuestas para mejorar al actual Gobierno", manifestó. Y agregó: "Ese diálogo maduro y sin ambición política o mezquindad, eso no lo veo".
Como ejemplo positivo mencionó la articulación entre la Provincia y la Municipalidad de Paraná para obras conjuntas, entre ellas la circunvalación de la capital entrerriana.
El mercado automotor, en caída
Reiss también analizó el sector automotor, donde se desempeña como empresario. Según detalló, entre 2011 y 2019 se patentaban en Argentina alrededor de 800.000 vehículos por año. Entre 2019 y 2024 ese promedio cayó a unas 400.000 unidades, y en 2025 hubo una recuperación hasta cerca de 600.000.
"Este año se pensaba que iba a crecer un 10%, pero se está cayendo un 13%, cuando entraron muchas marcas nuevas al mercado", explicó.
El dirigente estimó que el mercado podría cerrar 2026 con entre 540.000 y 550.000 unidades patentadas. Con más jugadores repartiéndose la torta, la caída para los que ya estaban es aún mayor.
"No solo cayó un 13% el mercado general, sino que, al haber nuevos jugadores, la torta se divide entre muchos más. Entonces, la caída para los jugadores que ya estábamos es mayor", señaló.
En ese marco, reconoció que algunos concesionarios resignan rentabilidad para sostener sus estructuras. "Tenemos que resignar muchísimo la rentabilidad, hasta trabajar meses a pérdida para poder sostener las estructuras", aseguró.
La contracara es que los consumidores encuentran más modelos, mejores condiciones de entrega y alternativas de financiación.
Marcas chinas y precios
El ingreso de fabricantes chinos cambió la oferta automotriz argentina. Según Reiss, ya participan más de 30 marcas de ese origen en el país.
"Las marcas chinas tienen buena tecnología, son buenos vehículos. El tema es que uno como usuario quiere tener un buen vehículo, pero también tener servicio, repuestos y valor de reventa", explicó.
El empresario advirtió que la cantidad de marcas podría ser excesiva para el volumen actual del mercado, sobre todo por las dificultades para sostener redes de concesionarios y servicios posventa. En cuanto a los precios, destacó que la competencia moderó los aumentos: durante 2026 los vehículos subieron entre un 4% y un 5% promedio, según cada fabricante.
La inversión de Toyota y su efecto en Entre Ríos
Reiss se refirió al anuncio de inversión de Toyota por 1.300 millones de dólares en su planta de Zárate, provincia de Buenos Aires. A su entender, el proyecto puede generar oportunidades indirectas para Entre Ríos por la participación de trabajadores entrerrianos y la actividad de proveedores y concesionarios.
"Es la inversión más grande en la historia automotriz de la Argentina y fue factible gracias a la existencia del RIGI, que permitió que Toyota Argentina pueda gestionar ante Toyota Japón un proyecto de esa envergadura", sostuvo. La ampliación de la producción podría abrir nuevas oportunidades laborales y fortalecer las exportaciones.
Créditos prendarios y morosidad
Por último, el presidente del Consejo Empresario habló del endeudamiento de las familias. Explicó que los créditos prendarios tienen una particularidad: el propio auto es la garantía de pago.
"Las compañías financieras de las fábricas financian y tienen una prenda. La garantía es real. Si el cliente entra en morosidad, corre riesgo de que le quiten la unidad", detalló.
Según indicó, ese mecanismo hace que los compradores prioricen el pago de las cuotas y que la compra de un vehículo sea una decisión planificada, no impulsiva.
Para Reiss, el desafío central de Entre Ríos es recuperar la actividad, mejorar la competitividad y fortalecer al sector privado con políticas que trasciendan los períodos de gobierno.