El método secreto de Tucumán para vencer la obesidad: psicología y nutrición en una misma mesa
¿Sabías que la clave para vencer la obesidad no está solo en la dieta? Conocé cómo Tucumán está revolucionando el tratamiento de los trastornos alimentarios con un enfoque que une nutrición y psicología.
El Ministerio de Salud Pública de Tucumán, bajo la conducción del doctor Luis Medina Ruiz, está implementando una estrategia que combina nutrición y psicología para tratar los trastornos alimentarios. El objetivo es claro: no se trata solo de comer menos, sino de entender por qué comemos.
El gobernador Osvaldo Jaldo impulsa esta iniciativa para acercar la salud a los ciudadanos, y el Centro Provincial de Trastornos Alimentarios (CEPTA) se convirtió en el epicentro de un enfoque interdisciplinario que promete cambiar la forma en que los tucumanos enfrentan el sobrepeso, la obesidad y patologías como la anorexia y la bulimia.
¿Por qué la psicología es clave en el plato?
La licenciada Mabel Alonso, referente del Programa Provincial de Prevención y Abordaje del Trastorno de la Conducta Alimentaria y psicóloga del CEPTA, explicó que los pacientes que asisten a este centro deben realizar tratamientos interdisciplinarios, ya que la psicología no se desvincula de la alimentación.
“Si bien un nutricionista puede ayudar a ordenarte o a trabajar en la selección de alimentos, tomar conciencia sobre el tipo de alimentos o nutrientes que el cuerpo necesita y porqué, la psicología aborda el cómo y el cuándo para poder tener hábitos saludables”, precisó Alonso.
Hambre real vs. hambre emocional
La especialista destacó que muchos pacientes que consultan con nutrición no logran sostener un comportamiento ordenado y saludable en el tiempo. Por eso, la psicología acompaña y apoya la tarea de los nutricionistas, brindando un espacio para que los pacientes trabajen sus emociones y no las agoten en la comida.
“Hoy conocemos la diferenciación entre el hambre real y emocional. La comida es el hábito más común donde se expresan las emociones. En el consultorio trabajamos para identificar esas situaciones y modificar la conducta ante momentos de estrés o ansiedad”, manifestó Alonso.
Los pacientes encuentran en el tratamiento psicológico un pilar fundamental para identificar problemáticas y aprender a manejarlas, en lugar de recurrir a la comida como regulador emocional.
Un equipo interdisciplinario de primer nivel
El CEPTA cuenta con un equipo amplio y especializado para abordar cualquier preocupación relacionada con el cuerpo, el peso y los trastornos alimentarios. “Tenemos días de admisión para cada patología y un circuito de atención simple y ordenado”, aseguró la psicóloga.
El centro atiende de manera ambulatoria y ofrece orientación, por lo que no es necesario tener una patología instalada para consultar. Cualquier persona puede acercarse a un CAPS u hospital, donde se evaluará si es necesaria una derivación al CEPTA.
Esta iniciativa busca derribar barreras y acercar la salud a todos los tucumanos, promoviendo hábitos saludables y un mejor manejo de las emociones en el camino hacia una vida más equilibrada.