El micro se metió bajo un puente en Haedo y no pasó: la Justicia ahora le pide $21 millones a la empresa
Un micro que iba a San Luis se desvió, se metió bajo un paso bajo nivel en Haedo y quedó encajado. Adentro viajaban una madre y su hija de 8 años. La pericia que definió la causa apuntó a un detalle que estaba a la vista.
Una mujer de 28 años y su hija de 8 viajaban hacia San Luis cuando el micro en el que se trasladaban quedó atascado debajo de un paso bajo nivel en Haedo. El conductor se había apartado del recorrido previsto y no midió bien la altura del vehículo. El impacto contra la estructura les provocó golpes a ambas pasajeras y derivó en un juicio que acaba de cerrarse con una condena millonaria contra la compañía de transporte.
El Juzgado Nacional en lo Civil N° 46 resolvió indemnizar a madre e hija con $21.380.000 más intereses. El magistrado entendió que la empresa incumplió con su obligación de trasladar a los pasajeros de manera segura hasta el destino contratado.
Cómo fue el accidente
El hecho ocurrió el 7 de abril de 2022. De acuerdo con la demanda, el chofer abandonó el trayecto habitual y tomó una calle que desembocaba en un paso bajo nivel. La altura del colectivo excedía el espacio libre debajo del puente, por lo que el vehículo terminó encajado y recibió un fuerte golpe.
La mujer y la nena se golpearon contra los asientos delanteros. La madre además denunció que la pequeña quedó retenida por el cinturón de seguridad y que sufrió lesiones en las rodillas. Personal del SAME las asistió en el lugar y luego ambas siguieron el viaje en otra unidad que envió la empresa.
Qué sostuvo la empresa y qué encontró la pericia
En el juicio, la compañía admitió que el accidente había existido, pero alegó que la primera asistencia médica no había detectado lesiones. La aseguradora, por su lado, cuestionó los daños reclamados y pidió que la demanda se rechazara.
Una pericia de ingeniería fue clave: confirmó que en el lugar había carteles que advertían la altura máxima permitida para cruzar el paso bajo nivel. Para el juez, la empresa no logró acreditar ninguna circunstancia que la liberara de responsabilidad y recordó que el traslado seguro de los pasajeros es una obligación de las compañías de transporte.
El detalle de la indemnización
Una pericia psicológica determinó que madre e hija presentaban trastorno por estrés postraumático, con una incapacidad parcial y permanente del 10% para cada una. El magistrado consideró que no todas las secuelas físicas reclamadas estaban suficientemente probadas, pero sí reconoció los daños psicológicos y morales.
La suma quedó repartida así:
Para la madre: $11.940.000
- $7.000.000 por incapacidad sobreviniente.
- $3.500.000 por daño moral.
- $1.440.000 para tratamiento psicológico.
Para la hija: $9.440.000
- $5.000.000 por incapacidad sobreviniente.
- $3.000.000 por daño moral.
- $1.440.000 para tratamiento psicológico.
El tribunal dispuso además que los montos reconocidos lleven intereses del 8% anual hasta la fecha de la sentencia y, desde entonces, la tasa activa del Banco Nación hasta el momento del pago.