La feria venía siendo un desierto y de golpe se llenó de gente. Pero no es la verdura de siempre: el producto que todos se llevan para congelar y el precio que se derrumbó.
Los pronósticos sobre El Niño dejaron de ser un tema de sobremesa en San Juan y se metieron de lleno en la Feria. Los pasillos del mercado mayorista volvieron a llenarse de clientes que compran bolsones enteros de verdura para congelar y así cubrirse de los aumentos que podría traer el mal tiempo de cara a diciembre y enero.
La postal es llamativa después de meses de ventas casi nulas. Paola Recabarren, verdulera del predio, lo describió con crudeza en diálogo con el móvil de Canal 13: la feria venía siendo "un desierto". Esta semana, en cambio, el movimiento volvió a notarse.
Qué compran y por qué
La estrategia de los compradores se concentra en lo básico y lo que aguanta freezer. Las bolsas de papa, cebolla, pimientos, zapallitos y zanahorias son las que más salen. La fruta, en cambio, corre con otra suerte: como cuesta más congelarla, la gente sigue llevando apenas "lo justo y necesario".
"Ahora hay mucho movimiento porque la gente viene con el miedo del Niño. Vienen simplemente a llevar todo lo necesario para freezarlo", contó la feriante.
El temor tiene asidero. Las verduras de hoja son las más sensibles a las lluvias y ya muestran variaciones. "Con todas las lluvias, el verde sube. Hoy la acelga está a dos por $1.000, pero la semana que viene quizá cambie", advirtió.
Un respiro para el bolsillo
No todo es suba. La bolsa de papa pegó un bajón fuerte en el último tiempo: pasó de rozar los $40.000 a conseguirse entre $20.000 y $24.000, un alivio para quienes están haciendo stock.
La cebolla, en cambio, tuvo su propio capítulo. Paola señaló que estuvo "increíblemente caros" porque se había agotado la mercadería anterior. Ahora hay cebolla nueva, pero la valenciana llegaría recién el mes que viene desde Jáchal y hay dudas por los bloqueos en el paso.
El panorama se complica además por decisiones de los propios productores: frente a las lluvias, muchos prefieren guardar su mercadería para asegurar sus ventas de fin de año, lo que reduce la oferta en la feria. A eso se suman las complicaciones en las rutas que a veces demoran la llegada de camiones desde provincias como Jujuy.
Con las Fiestas cada vez más cerca, la logística y el stock se volvieron la principal preocupación tanto de feriantes como de consumidores.