El milagro educativo del Chaco: la comprensión lectora se duplicó en un año y ya supera el 60%
¿Cómo hizo Chaco para duplicar la comprensión lectora en solo un año? Los detalles del método que revolucionó la alfabetización y las claves de un cambio histórico.
La provincia de Chaco logró un avance histórico en alfabetización: la comprensión lectora de los chicos de primer grado saltó del 26% al 61% entre 2024 y 2025, tras implementar un método estructurado de enseñanza. La noticia fue dada a conocer por la lingüista Florencia Salvarezza, directora del Instituto de Neurociencias y Educación de Fundación INECO, en diálogo con CIUDAD TV.
Salvarezza no dudó en atribuir el mérito a las autoridades provinciales: “quiero darle todos los créditos a la ministra y a la gente del Ministerio de Educación de Chaco, porque el cambio lo hicieron ellos”. Según relató, el proceso comenzó en 2024, cuando el gobierno chaqueño solicitó una capacitación a Fundación INECO.
Un diagnóstico “calamitoso” que encendió las alarmas
Antes de la transformación, la situación era crítica. Las evaluaciones de 2024 mostraron que apenas un 30% de los chicos de primer y segundo grado comprendía lo que leía, y la fluidez lectora era de solo 16 palabras por minuto. Salvarezza comparó esos números con estándares internacionales: en países con mejores sistemas educativos, un niño que termina primer grado lee alrededor de 60 palabras por minuto, mientras que en América Latina el piso razonable es de 40.
La investigadora aclaró que no se trató de una prueba tradicional, sino de “pruebas comparativas”, donde la cohorte de 2024 sirvió como grupo de control frente a los alumnos que ya trabajaron con el nuevo método.
¿En qué consiste el método estructurado?
Salvarezza explicó que el método aplicado en Chaco es “estructurado, sistemático o explícito”, y se enseña de manera uniforme a todos los niños, sin presuponer conocimientos previos. “No se le pide al niño que haga hipótesis, ni que construya conocimiento, ni que descubra solito”, describió. En cambio, se presenta cada letra, se enseña su sonido, y se practica lectura, caligrafía, dictado y escritura espontánea.
Los resultados no tardaron en verse: los chicos empiezan a leer en voz alta a las dos semanas de iniciado el programa y, al mes y medio, ya leen cuentos. La especialista comparó el proceso con aprender un deporte o un instrumento: “el cerebro humano no está preparado para leer, hay que tender nuevas redes en el cerebro y esto lo que hace es hacer ese proceso y practicarlo”.
Resultados que superaron las expectativas
Con la primera cohorte que trabajó íntegramente con el método, los números sorprendieron incluso a los investigadores. La comprensión lectora “más que duplicó” y la fluidez pasó de 16 a casi 40 palabras por minuto. En primer grado, la comprensión saltó del 26% al 61%. Para Salvarezza, la explicación es simple: “la comprensión lectora es el resultado de aprender a leer”.
El programa incluye un período diario de alfabetización, con foco en comprensión a nivel de palabra, frase, oración y texto. Además, la lectura en voz alta en el aula permite detectar rápidamente a los chicos con mayores dificultades y reforzar su trabajo individual, lo que reduce la brecha entre los que leen mejor y los que leen peor.
El rol de la escuela frente al “factor cuna”
Consultada sobre si el proceso debía continuar en el hogar, Salvarezza fue categórica: “al leer se aprende en el colegio”. Sostuvo que la escuela tiene la responsabilidad social de formar a todos los chicos por igual, sin importar los recursos económicos o el tiempo disponible en cada familia. “Hay chicos que tienen familias que tienen recursos tanto económicos como temporales, tienen tiempo para acompañar, leerles, mostrarles libritos”, explicó, pero advirtió que la mayoría de los niños del país no cuenta con esas condiciones, lo que se conoce como “factor cuna”.
Por eso, remarcó: “la escuela tiene que garantizar que no importa de dónde venís (…) vas a tener las mismas oportunidades que otros niños que van y vienen de otros hogares muy distintos”, algo que “hoy por hoy no sucede, pero ya empezó a suceder”.
Capacitación docente: de la resistencia al apoyo unánime
El cambio de método implicó una fuerte capacitación para los maestros, a cargo de Aprendo Leyendo, con talleres previos y durante el ciclo lectivo, grupos de WhatsApp y visitas a las escuelas. Salvarezza reconoció que al principio hubo resistencia: “la resistencia al cambio existe, somos seres humanos, estamos acostumbrados a hacer cosas de cierta forma”. Pero las encuestas realizadas a lo largo del año mostraron que el apoyo docente terminó siendo “prácticamente del 100%”.
¿Se puede recuperar a los chicos de grados avanzados?
Ante la consulta sobre si es posible aplicar este tipo de intervención en chicos de cuarto o quinto grado, Salvarezza respondió que “poderse se puede”, aunque aclaró que no es lo mismo ni es sencillo. A diferencia de primer grado, donde los chicos llegan en un nivel más parejo, en los grados superiores cada caso requiere una evaluación individual y programas remediales específicos. Además, advirtió que “en la Argentina hay niños en cuarto, quinto y sexto grado que no conocen todas las letras, porque los métodos que se usan habitualmente no enseñan todas las letras”.
Antecedentes en Buenos Aires y CABA
Chaco es la primera provincia del norte donde Fundación INECO desarrolló esta investigación aplicada, pero no la primera experiencia en el país. Salvarezza recordó estudios similares en la provincia de Buenos Aires en 2019 —discontinuado tras un cambio de gobierno— y en la Ciudad de Buenos Aires en 2022 y 2023, que también derivaron en cambios de método. En los tres casos, los resultados fueron equivalentes.
Respecto de la continuidad en Chaco, indicó que 2025 fue el año de arranque y que en 2026 el programa continuó, por lo que se espera que se sostenga en el tiempo, ya que, como cerró la entrevista, “cada año hay niños nuevos en primer grado”.