El milagro fiscal santiagueño: amplió su superávit mientras 18 provincias cayeron en déficit
¿Cómo hizo Santiago del Estero para escapar del déficit que golpeó a 18 provincias? El dato que explica su superávit récord y los casos más críticos del país.
Mientras la mayoría de las provincias argentinas cerró 2025 con las cuentas en rojo, Santiago del Estero volvió a desafiar la tendencia y amplió su superávit. Un informe de PwC Argentina reveló que la provincia elevó su resultado positivo del 16,2% al 21,5% de sus ingresos, un logro que pocas jurisdicciones pudieron igualar.
El relevamiento, que analizó la situación fiscal de las 23 provincias con datos disponibles, mostró un panorama complejo: 18 de ellas registraron un deterioro en su resultado primario respecto de 2024. El conjunto de las provincias terminó el año con un déficit primario del 0,04% del PBI, el primero desde 2017.
Ese número contrasta con el desempeño del Gobierno nacional, que mantuvo un superávit primario del 1,4% del PBI por segundo año consecutivo, y del 0,6% durante el primer semestre. La diferencia clave, según el informe, estuvo en la capacidad de contener el gasto.
¿Qué pasó con el gasto provincial?
Mientras la Nación mantuvo sus erogaciones casi congeladas en términos reales (variación de apenas 0,4%), las provincias expandieron sus gastos un 5,3% real, muy por encima del crecimiento de sus ingresos, que fue del 2%. Ese aumento se explicó principalmente por las erogaciones corrientes, es decir, las destinadas al funcionamiento diario de la administración, como salarios y jubilaciones.
Este rubro creció un 6%, con especial incidencia del gasto en personal, que representa el 44% del gasto total provincial. En contraste, los gastos de capital (obras públicas, infraestructura, equipamiento) subieron apenas 2,7%, y su participación cayó a niveles cercanos al 10% del gasto total, uno de los registros más bajos de las últimas dos décadas.
PwC advirtió que, si las provincias necesitaran ajustes adicionales, deberían provenir de la contención de las erogaciones corrientes. El informe remarcó que estos gastos representaron el 14,3% del PBI, todavía por encima del promedio histórico del 13,1% registrado entre 2005 y 2015.
Santiago del Estero, la excepción que confirma la regla
En este escenario adverso, Santiago del Estero se destacó como una de las pocas jurisdicciones que logró mejorar sus cuentas. El informe de PwC destacó que la provincia amplió su superávit del 16,2% al 21,5% de sus ingresos, impulsada por un salto atípico del 550% en las rentas de la propiedad, un rubro que habitualmente no tiene ese peso en las cuentas provinciales.
Además de Santiago del Estero, también mejoraron su resultado Chaco, Catamarca, Buenos Aires y Salta, aunque en la mayoría de los casos la mejora respondió más a la contención del gasto que a un crecimiento genuino de los recursos.
Luces y sombras en otras provincias
El informe también marcó fuertes diferencias entre jurisdicciones. Una de las caídas más importantes fue la de la Ciudad de Buenos Aires, que pasó de un superávit del 4,6% de sus ingresos a un déficit del 0,7%, debido principalmente a una expansión de los gastos de capital no acompañada por un aumento equivalente de los ingresos corrientes.
Mendoza también sufrió un revés: pasó de un superávit del 6,1% a un déficit del 2,9%. Neuquén, si bien mantuvo saldo positivo, mostró un retroceso: bajó de un superávit del 9,5% a uno del 2,1%, con un gasto primario que creció por encima de los ingresos corrientes, impulsado por mayores erogaciones en personal.
El caso más complejo fue el de Tierra del Fuego, que registró un déficit equivalente al 15,4% de sus ingresos totales, el más elevado entre las provincias analizadas. Según el informe, ese resultado combinó un gasto que creció 13,9% en términos reales, explicado en buena medida por el aumento del gasto en personal, con una caída de los ingresos afectados por la baja de las regalías petroleras.
De esta manera, el informe de PwC Argentina expone un cuadro fiscal heterogéneo entre las provincias, pero con una tendencia general de mayor presión sobre las cuentas públicas. En ese contexto, Santiago del Estero sobresalió como una de las pocas jurisdicciones que logró mejorar su resultado y ampliar su superávit durante 2025.