El Milagro pasó, pero para cientos de trabajadores la tarea recién empieza: los puntos que quedaron bajo la lupa
Tras la multitudinaria procesión del Milagro, la Municipalidad activó un operativo especial en los puntos más transitados de Salta. La limpieza y el despliegue de agentes continúan, pero hay un detalle del dispositivo que pocos vieron y que afecta a cientos de trabajadores.
Después de que miles de salteños y peregrinos coparan las calles para acompañar al Señor y la Virgen del Milagro, la ciudad comenzó este miércoles a recuperar su ritmo habitual. Pero mientras las postales de la procesión y la renovación del Pacto de Fidelidad siguen frescas, un operativo menos visible se puso en marcha: dejar en condiciones los espacios públicos que durante días recibieron a multitudes.
La Municipalidad había desplegado un operativo especial de higiene urbana desde los días de la Novena y lo reforzó especialmente después de la procesión. Los trabajos se concentraron en los sectores de mayor movimiento: el parque 20 de Febrero, el circuito de la procesión, la plaza 9 de Julio y el parque San Martín.
Los puntos que más trabajo demandaron
El parque San Martín tuvo un movimiento extra durante cinco jornadas por la Feria del Milagro, que reunió a unos 550 puesteros y convocó a miles de visitantes. Ese despliegue de personas dejó su huella en el suelo y exigió un esfuerzo adicional de los equipos municipales.
El operativo no se limitó a la limpieza. Durante el Triduo también participaron alrededor de 200 agentes de Tránsito, con unos 80 cortes y despejes en distintos sectores de la ciudad. A ellos se sumaron equipos de Protección Ciudadana, asistencia a peregrinos y personal afectado a los trabajos de higiene urbana.
Un despliegue que arrancó antes
El dispositivo había comenzado antes de la jornada central, con tareas de mantenimiento en los alrededores de la Catedral y en los principales puntos de ingreso y circulación de los peregrinos. Así, la ciudad todavía guarda las postales de una de las celebraciones religiosas más convocantes del año, mientras los equipos municipales avanzaron con una tarea menos visible, pero necesaria: recuperar los espacios que durante varios días estuvieron atravesados por la multitud.