El ministro lo advirtió y el dato oficial confirmó la baja: ¿qué sectores están en la mira?
El ministro de Economía lo había anticipado y los números oficiales lo confirmaron: la actividad económica mostró un retroceso. ¿Qué sectores lideraron la caída y cuáles lograron escapar a la tendencia negativa? Los detalles que revelan la compleja realidad económica.
La actividad económica sufrió un retroceso en febrero, tal como había anticipado el ministro de Economía, Luis Caputo. El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) cayó 2,1% en la comparación interanual y 2,6% respecto de enero, según la medición desestacionalizada del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Este dato pone en evidencia la desaceleración que atraviesa la economía, con sectores clave mostrando signos de debilidad.
El informe del Indec detalló que, en relación a febrero de 2025, ocho de los quince sectores que conforman el EMAE registraron subas. Se destacaron Pesca, con un incremento interanual del 14,8%, y Explotación de minas y canteras, que creció 9,9%. Este último sector, junto con Agricultura, ganadería, caza y silvicultura (que avanzó 8,4%), sumaron 0,8 puntos porcentuales al resultado interanual del estimador. También mostraron aumentos Intermediación financiera (6%) y otros rubros menores.
¿Cuáles fueron los sectores más afectados?
En contraste, siete ramas de actividad exhibieron retrocesos frente al mismo período del año anterior. Los sectores más golpeados fueron la industria manufacturera, que mostró una caída interanual del 8,7%, el comercio mayorista, minorista y reparaciones, con una baja del 7%, y electricidad, gas y agua, que retrocedió 6%. También presentaron disminuciones significativas los impuestos netos de subsidios (-4,2%) y la administración pública y defensa (-1,5%). Estos sectores explicaron gran parte de la contracción observada en el nivel general del indicador durante el mes analizado.
Tras conocerse el dato oficial, Caputo utilizó sus redes sociales para argumentar que “más allá de la baja puntual de febrero, la tendencia subyacente, medida por el indicador tendencia-ciclo, siguió ubicándose en terreno positivo con una suba de 0,1% m/m. Este indicador acumula casi 2 años de expansión ininterrumpida”. El ministro también recordó que en febrero de 2026 hubo dos días hábiles menos que en 2025 y se registró un paro general, factores que influyeron en el resultado.

¿Qué dijo el ministro antes de conocerse el dato?
El titular del Palacio de Hacienda ya había adelantado que en el segundo mes podría haber un mal número tras el repunte de 0,4% de enero. “Se están haciendo las cosas que hay que hacer para que el país salga adelante. ¿Va a ser una línea recta? No, por ahí dentro de un mes tenemos un indicador que nos juega en contra; por ahí el Estimador Mensual de Actividad Económica de febrero da para abajo”, afirmó durante su participación en la Bolsa de Comercio de Rosario días atrás.
Sin embargo, más tarde, Caputo sostuvo que no puede estar más optimista respecto a lo que viene a partir de abril. “El contraste que yo siento y que sentimos en el equipo económico y el presidente versus lo que se lee, ese gap, está en los máximos porque se vienen los mejores 18 meses de la Argentina en las últimas dos décadas”, afirmó y lo replicó en varias participaciones a posteriori.
¿Cómo analizan los expertos la situación?
A propósito de la estadística oficial, el economista de la consultora Outlier, Gabriel Caamaño, señaló que “en línea con lo esperado el EMAE cayó fuerte en febrero y la serie con ajuste estacional volvió a niveles de noviembre de 2025. En parte porque casi todos los sectores reportaron malos desempeños y en parte porque terminó de salir de la estimación del sector agropecuario la históricamente alta cosecha de trigo”.
“La buena noticia es que marzo va a recuperar. El efecto salida de la cosecha de trigo ya no va estar y los indicadores primarios de dicho mes dan en su gran mayoría positivos. El punto de comparación también va a ayudar, marzo del año pasado fue muy malo”, añadió Caamaño.

¿Qué está pasando en marzo?
Los relevamientos sectoriales muestran que continuaron los dos ritmos entre los sectores de la economía más allá de febrero. Según datos de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), la actividad metalúrgica profundizó su tendencia contractiva durante marzo, con una baja interanual de 4,1% y un uso de la capacidad instalada en el nivel más bajo de los últimos cuatro años.
El sector, que reúne a diversas ramas productivas en todo el país, acumula una caída de 6,9% en lo que va del año, en un contexto de fuerte retracción de la demanda interna y dificultades crecientes para sostener el empleo. El reporte mensual de ADIMRA indicó que, aunque la producción metalúrgica subió 1,5% respecto a febrero, en la comparación con el año anterior se observa una retracción que impacta a la mayoría de los sectores.
La utilización de la capacidad instalada alcanzó 41,8%, un nivel que no se registraba desde hace cuatro años, y significó una baja de 5,3 puntos porcentuales (p.p.) frente al mismo período de 2025. El relevamiento por rubros muestra que los segmentos más importantes de la cadena metalúrgica atraviesan caídas.
Otros productos de metal, bienes de capital, equipamiento médico y equipo eléctrico tuvieron retrocesos interanuales de 6,7%, 6,6%, 6,5% y 5,8%, respectivamente. La fundición descendió 3,2%. En sentido opuesto, la maquinaria agrícola avanzó 1,8%, el sector de carrocerías y remolques creció 2,0% y el de autopartes registró un alza de 2,1%.
La apuesta del ministro Caputo es que a partir de abril comiencen “los mejores 18 meses de las últimas dos décadas” en la Argentina. El equipo económico ha tomado medidas para impulsar el crédito y con ello, el consumo en la última semana, como la baja de los encajes bancarios del 75% a 65%. Sin embargo, tendrán que lidiar con el desfasaje en que se publican los datos por parte del Indec: aunque resta que se conozca el dato de actividad de marzo que se publicará a mediados de mayo.