El misionero que desafía al viento en Polonia y ya piensa en el Panamericano
El viento en contra le complicó cada carrera en Polonia, pero el palista misionero cerró la Copa del Mundo con un 11° puesto que lo deja soñando en grande. Ahora apunta a un desafío muy distinto: 12 kilómetros en Gualeguaychú.
El palista misionero Ariel Atamañuk cerró su participación en la Copa del Mundo de Poznan, en Polonia, con un resultado que lo deja expectante en el ranking internacional. El oriundo de Santo Pipó, que compite en la categoría de canotaje adaptado, sumó unidades valiosas en su camino hacia los Juegos Paralímpicos.
Las condiciones climáticas no fueron una ayuda: el viento en contra complicó cada regata. Aun así, el deportista logró adaptar su navegación y destacó el saldo positivo de este primer tramo de la temporada.
“Nos fue bastante bien, la verdad que yo siempre busco un resultado un poco más cerca de los primeros, pero para mí fue muy bueno por la condición climática, teníamos mucho viento en contra todas las competencias”, analizó en diálogo con el programa de streaming Fórmula Tuerca.
El desafío para Atamañuk no es solo el clima. En su categoría, la exigencia física es mayor: “Yo en mi categoría estoy solo sin las dos piernas, otros por ahí tienen una que ayuda un montón. Yo las rodillas no las tengo, entonces el empuje es 100% brazo y cadera”, explicó.
En la semifinal, el viento volvió a jugarle una mala pasada en el momento más delicado: la salida. “La salida en la semifinal fue muy lenta, pero producto del mismo viento, era muy fuerte el viento en contra. La embarcación me costó sacarla, me comió cinco paladas que ya suelo poner en carrera y tardó en salir el bote”, detalló el atleta.
A pesar de no haber llegado a la final A, el misionero se quedó con el segundo puesto en la final B, lo que lo ubicó en el 11° lugar de la tabla general. Un resultado que, según él, refleja una evolución constante desde que arrancó el circuito internacional en mayo.
“Canadá fue muy bueno y ahora ya quedar 11° en la general me pareció súper bien para cerrar este primer tramo de sumatoria de puntos”, sostuvo.
El próximo desafío: la maratón de Gualeguaychú
Lejos de frenar, Atamañuk ya piensa en lo que viene. El palista confirmó que participará en la maratón de Gualeguaychú, una competencia de 12 kilómetros que le exigirá un esfuerzo distinto al de sus pruebas de velocidad habituales.
La cita entrerriana reunirá a competidores internacionales de alto nivel, y el misionero se mostró entusiasmado por correr en el país: “Intentaremos hacer ruido al menos en el agua, ya que no es nuestra disciplina, nuestra distancia, pero con muchas ganas de correrlo, sé que es una nueva experiencia”.
Además, anticipó que buscará consejos de los palistas misioneros sobre cómo dosificar la energía en distancias largas.
El horizonte: el Panamericano
El objetivo grande está puesto en el primer semestre del año que viene. “Nos queda todavía hasta marzo o abril del año que viene, que creo que tenemos el Panamericano que es el primero que nos toca correr, así que va a pasar mucha agua debajo del puente todavía”, señaló.
Después de la maratón en Entre Ríos, Atamañuk planea volver a Misiones para descansar y recargar energías en su Santo Pipó natal.