El misterio de la intoxicación en Coronel Pringles: ¿qué revelaron los análisis?
Los análisis dieron negativo para bacterias en el pollo y los chorizos, pero los afectados dieron positivo para dos virus. ¿Qué encontraron en los alimentos?
La causa de la intoxicación masiva en Coronel Pringles tomó un rumbo inesperado: los análisis descartaron que el pollo y los chorizos estuvieran contaminados con bacterias, pero los afectados dieron positivo para dos virus gastrointestinales. ¿Qué pasó realmente?
Según informó la Secretaría de Salud municipal, las muestras de los alimentos analizadas en el Laboratorio del Departamento de Bromatología de Bahía Blanca cumplían con las condiciones del Código Alimentario Argentino y no presentaban agentes bacterianos.
El episodio ocurrió a fines de julio, cuando una venta solidaria para recaudar fondos para Luz Clarita, una niña en tratamiento médico, ofreció un menú de pollo a la parrilla, dos chorizos y ensalada. Tras el evento, unas 40 personas comenzaron con vómitos, diarrea, fiebre y dolor abdominal; 31 fueron atendidas formalmente y una requirió internación.
¿Qué dijeron los estudios sobre la comida?
Las pruebas microbiológicas dieron negativo para Enterobacterias, Staphylococcus, Listeria, Salmonella y Clostridium, entre otros microorganismos. Esto llevó a las autoridades a descartar que la carne fuera la fuente del brote por contaminación bacteriana.
Esta nueva información contrasta con la recomendación inicial del Municipio, que había pedido a los compradores que no consumieran los productos mientras se desarrollaba la investigación.
La pista que surgió de los pacientes
Los análisis realizados a los afectados detectaron antígenos positivos para Rotavirus y Adenovirus tipos 40 y 41, ambos vinculados a cuadros gastrointestinales. Según la Secretaría de Salud, esto orienta la investigación hacia posibles fallas en la higiene durante la preparación o el servido de los alimentos, y no hacia las materias primas.
Las autoridades subrayaron que las conclusiones deben interpretarse en el marco general de la pesquisa y reiteraron la importancia de extremar las medidas de prevención al manipular alimentos.
La palabra de la organizadora
Josefina Sáenz Baliente, una de las impulsoras de la campaña “Todos por Luz Clarita”, había pedido públicamente que se conozca la verdad. Contó que su hijo fue el primer afectado, con vómitos y diarrea que lo llevaron de urgencia al hospital, y que allí notó que otro paciente ingresaba con síntomas similares tras haber comprado comida en la campaña.
“Queremos que Bromatología haga su trabajo y que se sepa la verdad”, expresó Sáenz Baliente, quien aseguró que la preparación estuvo a cargo de una persona con experiencia y que se usaron superficies separadas y elementos desinfectados. También ofreció disculpas a los afectados y señaló que devolvieron el dinero a algunos compradores.
“Queremos saber qué pasó, que toda la gente esté bien y también limpiar nuestro nombre”, sostuvo la organizadora durante la investigación.
Recomendaciones de Salud
Tras conocerse los resultados, la Secretaría de Salud de Coronel Pringles recordó las medidas básicas para prevenir enfermedades transmitidas por alimentos: lavado frecuente de manos, desinfección de superficies, separación de alimentos crudos y cocidos, cocción completa y mantenimiento de temperaturas seguras.
Así, el foco de la investigación se aleja de una eventual contaminación bacteriana del pollo y los chorizos, y se centra en las condiciones de manipulación, preparación y servido durante la campaña solidaria.