El misterio de las rocas vivientes que esconden los valles del norte argentino
¿Sabías que en el norte argentino existen rocas que guardan el secreto del origen de la vida? Los estromatolitos, fósiles vivientes de miles de millones de años, se esconden en nuestros valles. Descubrí su fascinante historia y el misterio del 'feto extraterrestre' que generó polémica en Salta.
En el corazón del norte argentino, entre montañas y valles, se ocultan formaciones rocosas que guardan el secreto del origen de la vida. Estas estructuras calcáreas, conocidas como estromatolitos, son verdaderos fósiles vivientes que han sobrevivido a catástrofes durante miles de millones de años.
¿Qué son y por qué son tan especiales?
Los estromatolitos son tapices microbianos formados por capas de carbonatos y sedimentos. Su nombre, acuñado en 1908 por el geólogo alemán Ernest Louis Kalkowsky, proviene del griego 'tapiz' y 'roca'. A simple vista, parecen cerebros petrificados, coliflores o almohadones, pero encierran la evidencia de vida más antigua del planeta: se han hallado ejemplares en Australia con unos 3.450 millones de años de antigüedad.
El feto 'extraterrestre' que desató una polémica en Salta
En la década de 1980, un minero de Cafayate llamado Ricardo Liendro afirmó haber encontrado un 'feto petrificado'. La noticia, publicada en el diario El Intransigente, escaló hasta convertirse en un supuesto feto extraterrestre, incluso un ginecólogo local escribió un informe y el ufólogo español J. J. Benítez lo incluyó en su libro 'Mis enigmas favoritos'. La historia fue rescatada por el Dr. Domingo Jakúlica en su obra 'Los geólogos no somos de piedra'.
Un viaje al origen de la vida
Estos organismos, formados por bacterias procariotas, liberaron oxígeno a través de la fotosíntesis, un paso clave para la evolución de la vida compleja y la formación de la capa de ozono. Los exobiólogos incluso especulan que en otros mundos podría existir vida estancada en esta fase. En Shark Bay, Australia, se pueden observar estromatolitos vivos que crecen un milímetro por año, formando montículos de hasta medio metro.
Riqueza oculta en el norte argentino
En nuestra región, los estromatolitos abundan en las calizas de la Formación Yacoraite y El Molino, de la era de los dinosaurios. Lugares como el cañón del río Juramento, el perilago del dique Cabra Corral y el Valle del Tonco muestran playas exhumadas con capas repletas de estas estructuras, a menudo acompañadas de huellas de dinosaurios y ondulitas fósiles.
Desde los primeros estudios de Alcides D'Orbigny en 1830 hasta los trabajos recientes del INSUGEO-UNT-LILLO, estos fósiles han sido interpretados de diversas maneras. El geólogo tucumano Carlos Console Gonella, fallecido prematuramente, impulsó su estudio como 'microbialitos', revelando su importancia para entender ambientes antiguos y su potencial como roca ornamental.
Cortados y pulidos, los estromatolitos se asemejan al travertino, lo que abre la puerta a una minería social y artesanal de bajo costo para los municipios del norte argentino.