El misterio de los cóndores varados en el Nahuel Huapi que mantiene en vilo a los científicos
¿Por qué los cóndores andinos quedaron varados en la costa del Nahuel Huapi tras la nevada? Científicos monitorean a tres ejemplares que no pueden volar. Las hipótesis te sorprenderán.
Una intensa nevada empujó a varios cóndores andinos hasta la orilla del lago Nahuel Huapi. Algunos lograron volar, pero otros quedaron atrapados en la costa, desconcertando a especialistas que monitorean su comportamiento.
¿Qué pasó con los cóndores?
El domingo, tras la nevada, vecinos de Bariloche reportaron tres cóndores en la costa del lago, cerca del barrio Costa del Este. Poco después, otros seis ejemplares aparecieron en Dina Huapi. Algunas aves lograron despegar, pero tres quedaron varadas y pasaron la noche en la costa, a 15 kilómetros de Bariloche, bajo la vigilancia de guardaparques y técnicos del Parque Nacional Nahuel Huapi, que los observan desde 50 a 100 metros de distancia.
Las hipótesis de los científicos
Carla Pozzi, bióloga del parque, explicó que se barajan varias hipótesis: "Pueden haber bajado a comer o por la meteorología. Nos encontramos incluso con que una cóndora cayó al agua y no sabíamos si intervenir para sacarla. Pero salió caminando lo más bien. No sabemos si decidió meterse al agua o se cayó".
Algunos cóndores abandonaron el lugar, pero no todos. "Barajamos varias hipótesis: no sabemos si comieron un montón o el hecho de tener las plumas mojadas no les permitió salir volando. Los tres de Dina Huapi pasaron la noche en ese sector. Se monitoreó la zona hasta las 23 y hoy, aún están allí", recalcó Pozzi, quien pidió a la gente no acercarse y evitar que perros y gatos salgan, ya que podrían lastimar a las aves.
Un comportamiento inusual
Pozzi advirtió que el comportamiento de los cóndores resultó llamativo: "En el área, es como que se buscaban". Los investigadores estiman que el temporal de viento y nieve los días previos incidió: "O bien el temporal los descolocó o bajaron a comer en inmediaciones de ese lugar y quedaron abajo. Algunos cayeron al agua y no pudieron volar como los otros".
"Lo cierto es que encontrarlos de esta manera, en grupo, no es algo tan habitual. El año pasado, encontramos una cóndora en la costa del lago que pasó una noche y al día siguiente, emprendió el vuelo sin problema. Las condiciones eran mejores que las actuales", expresó la bióloga.
Monitoreo constante
Los trabajadores del parque observan cada movimiento de las aves con binoculares. "Se analizan los comportamientos y se cuida la seguridad del lugar para que no se asusten ni se estresen. Por eso, pedimos que los animales domésticos queden en las casas. En un momento apareció un perro con una cadena que se debe haber escapado y estamos atajándolos hasta que los cóndores puedan irse", indicó Pozzi.
También recordó que no es extraño que los cóndores aparezcan en la costa del lago, lindera a la estepa. "Suelen estar en los pedreros, en los sectores más altos. Pero hay en Villa Llanquín, en Cuyín Manzano y en cercanías. El problema es que ahora bajaron y una parte del grupo no logró volver a volar".
El cóndor andino: datos clave
El cóndor andino mide entre 100 y 140 centímetros de longitud, con alas de hasta 3,2 metros, y pesa entre 11 y 15 kilos. Es carroñero y tiene la capacidad de abrir los cadáveres de animales muertos. "Abren el cuero con el pico y disponen el resto del cadáver para la comunidad de carroñeros. Estimamos que, en este caso, deben haber encontrado alguna carroña o algún desperdicio y como comen en grupo, todos juntos se meten en el problema", bromeó Pozzi.
¿Cuándo podrán volar?
El desafío ahora es que los cóndores puedan emprender vuelo. "Ahí será misión cumplida. Con los monitoreos uno aprende mucho sobre la especie: fue llamativo ayer ver cómo la cóndora estaba en el agua y cuando apareció un macho en tierra, salió nadando sola. Fue interesante observar cómo la especie resuelve la situación por sus manos", concluyó Pozzi.