El misterio del plato que queda lleno: por qué el apetito se apaga después de los 60
¿Por qué después de los 60 se come menos? No es casualidad: el cuerpo cambia y el apetito también. Descubrí las razones biológicas y las señales de alerta que no deberías ignorar.
Llega una edad en la que la comida deja de tentar como antes. **Muchos mayores de 60 empiezan a comer menos sin darse cuenta, y no es una simple manía: es biología pura.** Expertos en nutrición y geriatría explican que el cuerpo cambia y las ganas de comer también.
¿Qué pasa en el cuerpo?
Las hormonas que controlan el hambre se desajustan. Se produce menos grelina, la llamada 'hormona del hambre', mientras aumentan la leptina y la colecistoquinina, que dan sensación de saciedad. Resultado: con menos comida, uno se siente lleno.
Menos músculo, menos necesidad de energía
Con los años se pierde masa muscular, y el músculo es un tejido que gasta mucha energía. Al haber menos músculo, el cuerpo necesita menos calorías. Por eso alguien de 70 puede sentirse bien comiendo la mitad de lo que comía a los 30.
El gusto y el olfato ya no son los mismos
Muchos notan que la comida 'ya no sabe igual'. El gusto y el olfato pierden sensibilidad con la edad, y si la comida no atrae, las ganas de comer bajan. Los especialistas sugieren usar hierbas, especias, limón o condimentos naturales para darle sabor sin caer en la sal.
Comer solo también influye
El contexto es clave. Las investigaciones muestran que la gente come más cuando comparte la mesa con otros. Quienes comen solos suelen comer porciones más chicas o incluso saltear comidas. Por eso, juntarse a almorzar o cenar con alguien puede ayudar a mantener una buena alimentación.
¿Cuándo hay que preocuparse?
Perder el apetito con los años puede ser normal, pero si la falta de hambre aparece de golpe, baja mucho de peso, hay debilidad o cuesta alimentarse, hay que consultar a un médico. Podría ser señal de una enfermedad, un efecto secundario de algún medicamento o un problema nutricional.
Qué recomiendan los expertos
Para mantenerse bien después de los 60, los especialistas aconsejan: priorizar proteínas, frutas, verduras y cereales integrales; hacer actividad física, sobre todo ejercicios de fuerza; si las porciones grandes cuestan, hacer cuatro o cinco comidas pequeñas al día; usar hierbas y especias para mejorar el sabor; y compartir las comidas con otras personas siempre que se pueda.
Fuentes: Roger A. Fielding, profesor de Nutrición de la Universidad de Tufts; Barbara Rolls, profesora de Ciencias de la Nutrición de Penn State; Margaret Manus, internista del Hospital Houston Methodist, y estudios científicos publicados sobre envejecimiento, apetito y nutrición.