El misterio detrás de las boletas de luz: por qué los tucumanos pagan hasta 38% más
¿Por qué las boletas de luz llegaron con aumentos de hasta 38%? EDET revela las razones y anticipa que podría haber otro ajuste. Los detalles que no te podés perder.
Las facturas de luz llegaron con un golpe al bolsillo de los tucumanos. Los incrementos acumulados alcanzan hasta el 38% para hogares y 44% para comercios, según confirmó EDET. Pero, ¿qué hay detrás de estos números?
El vocero de la distribuidora, Guillermo Autino, dialogó con Los Primeros y reveló que las subas que se ven ahora en las boletas corresponden a actualizaciones tarifarias autorizadas en abril y mayo. El impacto de esas resoluciones tarda entre mes y medio y dos meses en llegar a la factura, por lo que recién ahora se empiezan a notar.
“Lo que se está percibiendo en la factura ahora son esos incrementos”, señaló Autino, haciendo referencia tanto a la Revisión Tarifaria Integral (RTI) del valor agregado de distribución como al aumento del precio de la energía que determina la Nación.
¿Viene otro ajuste?
La pregunta que todos se hacen es si habrá más aumentos. Autino fue cauto: las políticas energéticas nacionales las define el Gobierno nacional y la distribuidora no puede anticipar sus decisiones. Además, aclaró que ningún incremento nacional se aplica automáticamente en Tucumán: “Se necesita una resolución del ERSEPT” para trasladar el nuevo precio de la energía a la tarifa local. Cualquier actualización adicional dependerá de que ese organismo la valide en los próximos días o semanas.
El aumento alcanzó a toda la cartera de clientes de la empresa, aunque con variaciones según el tipo de tarifa. Cuando la Nación determina un nuevo valor de la energía, ese cambio impacta en todas las categorías —residenciales, comercios e industrias—, aunque no siempre en el mismo porcentaje.
Subsidios y consumo: los otros factores
Pero no todo es aumento tarifario. Autino remarcó que también hay que considerar la variación del consumo y los cambios en el esquema de subsidios nacionales. Hubo una quita significativa de subsidios y una nueva disposición que redujo los topes de consumo subsidiado para algunos meses del año: mientras antes algunas familias recibían entre 300 y 350 kW mensuales subsidiados, ahora ese tope baja a 150 kW en determinados períodos. El consumo que excede ese límite se cobra a precio pleno, lo que profundiza el impacto en la factura final.
“Estos dos factores en algunos casos han hecho que la factura se perciba de manera importante”, reconoció Autino, en referencia a la combinación entre la quita de subsidios y el incremento del valor de la energía. Las boletas de julio y agosto son las más afectadas por este esquema.