El misterio que tuvo en vilo a Comodoro durante 40 días: ¿quién era la mujer que aparecía en el cementerio?
Durante 40 días, Comodoro vivió con miedo a salir de noche por una mujer rubia que aparecía cerca del cementerio. Hubo desmayos, una detenida y ni el sacerdote ni el médico ni el parapsicólogo cerraron el caso. ¿Qué pasó realmente en 1973?
Una mujer rubia, vestida de blanco, que abordaba taxistas de noche y pedía que la llevaran hasta el cementerio de km 5, donde supuestamente vivía en una tumba de 1933. Esa imagen recorrió Comodoro Rivadavia durante décadas y se convirtió en uno de los mitos urbanos más persistentes de la ciudad. La historia había aparecido por primera vez el 4 de agosto de 1973 en la portada del diario Crónica y, desde entonces, nunca se apagó del todo.
El relato se instaló con fuerza en la década del '70, cuando generó temor en buena parte de la población. No había certeza sobre si la aparición estaba viva o muerta, y esa ambigüedad alimentó tanto el miedo como la fascinación. Los soldados del ejército y los taxistas fueron los primeros en avistarla, según los registros de la época.
Una mujer que rompía el orden
Raúl Muriete, profesor y licenciado en Ciencias de la Educación que investigó el fenómeno, explicó cómo funcionaba el mecanismo del mito. La aparición solía vincularse con hombres que le pedían que los llevara del cementerio al de km 5, argumentando que su tumba se encontraba allí.
"Vos hablás con cualquier vecino de Comodoro, mayor de 50, y te cuenta su propia versión de la rubia: se me apareció a mí, se le apareció a un pariente; todo el mundo tiene un relato alrededor de ella", contó Muriete. Y agregó un detalle que se repite en casi todas las versiones: "Cuando tocaba a los hombres ella estaba totalmente gélida, helada, congelada y eso asustaba enormemente a los hombres que se le acercaban".
¿Por qué mujer y por qué rubia? Para Muriete, la respuesta tiene raíz mitológica. "La mujer era considerada como peligrosa. Justamente es la que irrumpe, desordena. Un hombre pareciera ser que no, que no tiene problemas con eso; está habituado a ser parte de un patriarcado poderoso, por lo tanto nunca rompe el orden. En cambio la mujer siempre está para romper el orden", señaló.
Psicosis, desmayos y una detenida
El temor fue colectivo. Hay relatos que aseguran que a partir de las 8 de la noche se trataba de no salir a la calle, y algunos taxistas directamente evitaban venir a la zona a traer pasajeros.
El vecino Pablo Cabezas lo recuerda con precisión: "A las 7, 8 de la noche no andaba ni el gato en la calle, todo el mundo tenía miedo. Yo tenía dos amigos que se desmayaron cuando vieron una rubia; los encontraron tirados, uno en la vereda de Saavedra entre Rivadavia y Ameghino y el otro amigo salía de trabajar de la Crush".
Liliana, profesora y vecina del B° Km8, también fue testigo de una aparición. "Íbamos con mi novio, su hermano y su señora a Rada Tilly a bailar y a mitad de camino vimos una figura blanca, flameándole el vestido, en el medio del campo a unos metros de la banquina. Daba la imagen de que estaba suspendida sobre una mata. Era rubia, con su pelo al viento", relató.
La mayoría de los relatos la describen como una mujer rubia, de pollera corta, vestida de blanco, sin un aspecto fantasmal. Bella por un lado, peligrosa por el otro.
En aquellos años, los medios gráficos entrevistaron a un sacerdote, a un médico y a un parapsicólogo. Ninguna de las tres voces cerraba el caso. "El sacerdote dice: 'nosotros no creemos en la aparecida pero sí puede ser un alma en pena'. El médico dice: 'lo que la ciencia médica de la salud no puede explicar no quiere decir que no pueda ser explicado por otras ciencias'. Para el parapsicólogo era totalmente cierto", rescató Muriete. Esa falta de respuestas aumentó la preocupación de los vecinos.
El 9 de agosto de 1973, Rosa Rodríguez, oriunda de Sarmiento, fue señalada como "la rubia del cementerio". Permaneció presa durante 48 horas en la Seccional Segunda de Policía, pero finalmente fue liberada al comprobarse que "nada tenía que ver con el caso".
El miedo que sostiene la leyenda
Para Muriete, el trasfondo del mito es el temor histórico a la muerte. "La muerte, dicen algunos especialistas, es al único evento al que no vamos a asistir: nuestra propia muerte. A todos los demás eventos sí", explicó. Y sumó: "La preocupación de que alguien regrese de la muerte es un mito que se ha instalado desde los mitos nórdicos o religiosos".
El investigador resume la dualidad del fenómeno: "Yo creo que es mito en principio porque es una construcción cultural muy parecida a las que ocurren en otros lugares del mundo, y realidad porque la gente lo sintió como real y cada uno en Comodoro tiene un pariente o conocido que vivió esta historia".