El misterio se repite: la Virgen de la Rosa Mística vuelve a llorar en Metán
La Virgen de la Rosa Mística de Metán vuelve a llorar lágrimas rojizas tras dos años. ¿Qué dice la dueña? ¿Qué relación tiene con los terremotos?
Una imagen de yeso de 50 centímetros vuelve a ser el centro de atención en San José de Metán. La Virgen de la Rosa Mística habría derramado lágrimas de aspecto sanguinolento nuevamente, un fenómeno que los vecinos atribuyen a un milagro.
El hecho ocurrió durante la noche de ayer, alrededor de las 21:30, cuando los dueños de la vivienda donde se guarda la escultura notaron que el rostro de la imagen estaba cubierto por un fluido rojizo. Según contaron, esto sucedió después de la visita de un menor que acude diariamente a rezar por su salud.
No es la primera vez que ocurre. Desde el 5 de abril de 2017, la escultura, que permanece en un oratorio familiar, ha derramado en varias oportunidades lágrimas cristalinas y de aspecto sanguinolento. La última vez había sido en julio de 2024, cuando la propietaria advirtió la pigmentación rojiza mientras rezaba por la aparición de Loan Peña, en plena búsqueda del pequeño desaparecido.
¿Qué dice la dueña?
Rosana Mendoza, dueña de la casa, se mostró conmocionada y aseguró que la Iglesia nunca dio una respuesta oficial. "Esto es un milagro al que todavía no le encontramos una explicación y la Iglesia nunca nos dio una respuesta oficial al respecto", expresó la vecina en declaraciones que reprodujo El Tribuno.
La mujer también vinculó este nuevo episodio con los recientes terremotos y catástrofes naturales reportados en el mundo, como los ocurridos en Venezuela y Colombia. "Pasaron dos años desde la última vez que lloró y ya tenía el rostro prácticamente limpio, por lo que le decía a mi esposo si no será por los terremotos y lo que está pasando en el mundo", concluyó Mendoza.
Mientras tanto, los fieles de la zona esperan una respuesta de las autoridades eclesiásticas, que hasta el momento no se han pronunciado sobre este nuevo episodio. El caso sigue generando expectativa y fe entre los creyentes, que ven en estas lágrimas una señal divina.