El mítico barco vuelve al río: prometen amarrar en noviembre tras una inversión millonaria
El Barco Ciudad de Rosario podría volver a navegar en noviembre. Conocé los detalles de la millonaria reconstrucción y cuándo amarraría en la Terminal Fluvial.
El emblemático Barco Ciudad de Rosario tiene fecha tentativa para volver a surcar el Paraná: noviembre. Mientras la Terminal Fluvial se prepara para su gran inauguración, la embarcación histórica avanza en una reconstrucción total que promete devolverle su esplendor.
Este 27 de agosto, después de unos 270 días de obras y con una inversión de más de 2.600 millones de pesos del gobierno santafesino, se cortará la cinta en los 150 metros de frente costero rehabilitado. Pero la gran noticia para los amantes del río es otra: el Ciudad de Rosario volverá a amarrar en su hogar.
¿Qué pasará con el Barco Ciudad de Rosario?
Los muelles que miran hacia las islas se habilitarán durante este mes, pero la dársena sur, con un lugar reservado para la embarcación insignia, quedará lista para noviembre. Así lo confirmó el empresario a cargo: "En noviembre vamos a estar ahí, la idea es comenzar juntos".
Federico, uno de los responsables de la puesta a punto, detalló los trabajos realizados: "Estuvimos trabajando los últimos tres meses en la estructura del barco. Tareas en el doble fondo con los cinco tanques de aire en condiciones. Le invertimos 800 metros de chapa nueva. Ahora avanzamos en la parte estética...".
Una reconstrucción integral
La embarcación, de 29 metros de eslora y seis metros de manga, podrá transportar a 335 pasajeros más tripulación, impulsada por dos motores diésel de 250 caballos de potencia cada uno. Pero para lograrlo, el trabajo fue profundo.
Se desmontó por completo el revestimiento interior, se reemplazaron chapas, pisos y laterales estructurales. En el sistema propulsor, se desarmaron hélices, se refabricaron ejes y mechas del timón, y se rectificaron accesorios. Además, se instalaron nuevos sistemas de emergencia y se fabricaron bujes.
En el interior, se retiró todo el mobiliario, se ampliaron ventanas y se montó un sistema de vidrios con cierre total. También se renovó el cableado eléctrico, se colocaron nuevos tableros, luces de navegación, sensores de incendio y extintores.
La inspección que lo cambió todo
Tras el ingreso en los astilleros Fluvimar, los especialistas concluyeron que el buque atraviesa una recuperación integral para extender su vida útil y adecuarlo a los estándares actuales. "Finalizadas las tareas pendientes... el buque estará en condiciones de solicitar las inspecciones finales para su reincorporación al servicio comercial de pasajeros en la Hidrovía Paraná-Paraguay", indicaron.
Además, estimaron que la embarcación posee un importante potencial operativo y comercial como activo estratégico para el turismo y el transporte fluvial en la región.
Funcionarios a bordo
Este viernes, integrantes del gabinete provincial y el intendente Pablo Javkin recorrerán el barco para ver en persona la evolución de las reformas. La puesta a punto es vital tras cinco años de inactividad, con el desafío de respetar la identidad de una nave que forma parte de la memoria colectiva de Rosario.
Una vez finalizado el restyling en El Mangrullo, deberá pasar la aprobación de Prefectura para volver a navegar. Si todo sale bien, amarrará en la Terminal Fluvial y se presentará en sociedad el 20 de junio, al pie del Monumento a la Bandera.
La historia del Ciudad de Rosario comenzó en febrero de 1971, cuando zarpó por primera vez. Raúl Oficialdegui, su mentor, lo había comprado como barco brasileño en desuso y lo reconstruyó de cero en el astillero Riguetti. Tras cinco décadas en manos de la familia, a fines de diciembre lo vendieron a tres jóvenes socios rosarinos, que ahora le dan un nuevo impulso. Fluvimar, que lo repara desde 2010, es parte clave de esta nueva etapa.