El mito del cardio infinito: por qué pasarte horas en la cinta no es la solución
Entrenadores explican que el exceso de cardio no acelera la pérdida de grasa y puede afectar la recuperación. Recomiendan sesiones de 20 a 45 minutos combinadas con fuerza.
Muchos creen que para bajar grasa hay que vivir en la cinta o la bicicleta, pero los entrenadores advierten que el exceso de cardio no siempre acelera los resultados y puede afectar la recuperación y el rendimiento físico.
Lo más efectivo suele ser realizar sesiones moderadas y sostenibles en el tiempo. La recomendación general es entre 20 y 45 minutos de cardio por sesión, dependiendo de la intensidad, el nivel físico y los objetivos de cada persona.
¿Qué dicen los expertos?
El preparador físico Bret Contreras explicó en distintas entrevistas que combinar entrenamiento de fuerza con cardio moderado suele ser mucho más eficiente para bajar grasa que hacer únicamente actividad aeróbica.
Por su parte, el entrenador estadounidense Chris Bumstead comentó que muchas personas exageran la cantidad de cardio y terminan agotadas, algo que dificulta mantener la constancia a largo plazo.
Jeremy Ethier, creador de contenido fitness, sostiene que el cardio funciona mejor cuando acompaña una buena alimentación y hábitos sostenibles.
Muchos entrenadores remarcan que el objetivo no debería ser solo “quemar calorías”, sino que la clave está en construir una rutina que pueda mantenerse durante meses sin generar desgaste excesivo.
Errores frecuentes al hacer cardio
- Hacer cardio durante horas todos los días.
- Descuidar la alimentación.
- Evitar entrenamientos de fuerza.
- No descansar correctamente.
- No hidratarse bien.
- No caminar o moverse fuera del gimnasio.
- Buscar resultados extremos en poco tiempo.
- Abandonar la constancia después de algunas semanas.
¿Qué tipo de cardio es recomendable?
No existe un único tipo de cardio ideal para bajar grasa, ya que algunas personas prefieren caminatas rápidas, bicicleta o cinta moderada, mientras que otras optan por entrenamientos más intensos como HIIT.
El mejor cardio suele ser el que puede mantenerse con constancia en el tiempo sin generar agotamiento extremo ni afectar la recuperación muscular.
Además, caminar más durante el día, subir escaleras o mantenerse activo fuera del gimnasio también puede ayudar muchísimo al gasto calórico general, incluso más de lo que muchas personas creen.

