El Mollar: la falta de agua potable pone en jaque la temporada turística en Tucumán
La falta de agua potable afecta a turistas y vecinos de El Mollar, Tucumán, en plena temporada alta. Cortes prolongados y reclamos virales exponen una crisis hídrica histórica que pone en riesgo el éxito del verano en los Valles.
La falta de agua potable durante los primeros días de enero generó un malestar generalizado en El Mollar, exponiendo las falencias crónicas de un servicio básico en pleno auge del turismo tucumano. Vecinos y turistas se vieron obligados a acortar sus estadías ante la imposibilidad de mantener una rutina normal, mientras los reclamos se viralizaban en redes sociales.
El problema, que se repite y agrava cada verano, afectó a múltiples sectores de la villa. La presión del agua fue insuficiente o directamente nula en diversas zonas desde el inicio del mes, creando un escenario que los visitantes calificaron como “insostenible”. La demanda estacional multiplica la población local y supera ampliamente la capacidad del sistema hídrico actual.
Reclamos virales y cortes prolongados
En las redes sociales, los vecinos detallaron la gravedad de la situación. Oscar Palavecino reportó la falta de servicio en el área de Vialidad Provincial desde el viernes y, con ironía, lanzó una pregunta que rápidamente se viralizó: “¿Se pudo bañar Abel?”, en referencia al cantante Abel Pintos, quien se presentó en la localidad ese fin de semana.
José Gómez, residente en El Porvenir, aseguró que durante toda una semana el suministro solo se restableció en dos oportunidades. Nelly Novotny expresó su indignación al señalar que el corte comenzó el jueves por la tarde y aún no se había solucionado para el sábado al mediodía. “¿A dónde recurrir? Nadie se hace cargo, y esto viene pasando desde hace años”, cuestionó.
Una problemática histórica sin solución
Los residentes permanentes también alzaron su voz. Hortensia González, de la zona de la capilla Cristo Rey, sintetizó la frustración de la comunidad al advertir sobre la falta de planificación. “El problema se repite y cada año es peor”, afirmó, reflejando un sentimiento generalizado de abandono.
La crisis hídrica de esta primera quincena de enero dejó al descubierto, una vez más, la fragilidad de la infraestructura en un destino clave para la provincia. La postal de descanso en los Valles Calchaquíes contrasta violentamente con la realidad de la falta de un recurso esencial, empañando la experiencia tanto de turistas como de lugareños.
Frente a este escenario, los pedidos de obras estructurales y mejoras concretas en el sistema de provisión se intensifican. La temporada turística en Tucumán, que depende en gran medida de destinos como El Mollar, enfrenta un desafío urgente que requiere respuestas inmediatas y soluciones duraderas por parte de las autoridades competentes.