El momento en que las familias recibieron la peor noticia de sus vidas
¿Qué pasó cuando las autoridades confirmaron la muerte de los siete tripulantes del helicóptero? Las imágenes que muestran el dolor de las familias y el silencio que se apoderó de la Dirección de Bomberos.
Un silencio que pesaba como una losa se apoderó de la Dirección de Bomberos de San Juan. Allí, familiares de los siete ocupantes del helicóptero siniestrado en Valle Fértil esperaban una respuesta que temían escuchar. Pasadas las 18, la confirmación oficial de la muerte de todos los tripulantes desató un dolor imposible de ocultar.
La tarde del 29 de julio quedará grabada a fuego en la memoria de los allegados de Carlos Heredia, Rubén Castro, Jorge Carbajal y Germán Videla, entre otros. Las autoridades, con visible pesar, comenzaron a notificar a cada grupo familiar por separado. Las imágenes captadas por Canal 13 San Juan muestran abrazos, llanto y una conmoción que se palpaba en el aire.
¿Qué pasó en la sede de Bomberos?
Desde horas antes, los familiares se habían congregado en el edificio de calle Mendoza, antes de Benavídez. Allí, efectivos policiales y personal de contención los acompañaron durante la espera. Cuando la noticia se confirmó, muchos rompieron en llanto; otros quedaron petrificados, sin poder articular palabra. Ninguno quiso hablar con la prensa.
Entre los presentes se encontraban seres queridos de los cuatro altos mandos que viajaban en la aeronave: Carlos Heredia (director de Protección Civil), Rubén Castro (jefe de Bomberos), Jorge Carbajal (segundo jefe de Bomberos) y el comisario general Germán Videla (subjefe de la Policía de San Juan). Las autoridades evitaron identificar públicamente a cada uno, pero el dolor era compartido.
Un duelo que abraza a toda la provincia
La tragedia, ocurrida durante una misión de combate a incendios forestales, provocó que el gobierno provincial decretara tres días de duelo. La pérdida de estos siete servidores públicos ha conmocionado a San Juan, que vive uno de los episodios más tristes de su historia reciente. El respeto y la consternación reinaron en la dependencia policial, donde las familias se retiraron lentamente, abrazadas y escoltadas por personal de la fuerza.